La puesta en marcha de la campaña socialista contra el hambre de 1904

Historia

El socialismo madrileño puso en marcha una campaña contra el hambre para que se extendiese por toda España en el otoño de 1904. No sería la única, en realidad. En este trabajo planteamos el origen de la misma.

 

La Agrupación Socialista Madrileña, en reunión del 30 de octubre de ese año, aprobó una proposición para que se emprendiera una campaña contra el hambre. Los socialistas madrileños recordaban la serie de mítines celebrados en Madrid para reclamar de los poderes públicos medidas que combatiesen la carestía de los artículos básicos, pero que no habían conseguido nada por la indiferencia del Gobierno y de las distintas corporaciones. En ese momento había una clara desproporción entre los salarios y el precio de los productos fundamentales para la vida, provocando serios problemas para las familias obreras, pero también para los empleados. Era, por lo tanto, el momento de actuar de forma más enérgica. El PSOE tenía el deber, como representante de los trabajadores, de tomar la iniciativa. Se acordó, en consecuencia, que el Comité de la Agrupación, ayudado por una Comisión de cinco firmantes de la proposición, y recabando el apoyo de las Sociedades Obreras madrileñas, dirigirse a todas las Agrupaciones Socialistas, Secciones de la UGT y a cuantas Sociedades Obreras de toda España que considerasen que había llegado la hora de emprender una protesta enérgica y total con manifiestos, actos y convocatoria de una manifestación simultánea en el mayor número de ciudades, eso sí, dentro de la legalidad, para protestar.

El Socialista informó de este hecho y en sus páginas apoyó la iniciativa, dado que con el otro método nada se había conseguido. El periódico consideraba que debía ser una campaña nacional y humanitaria, para hacer valer el derecho a la vida de un pueblo hambriento y extenuado, de un pueblo que vivía con “salarios cortos”.

Los Comités Nacionales del PSOE y la UGT apoyaron la iniciativa y acordaron animar a las Agrupaciones y Secciones para que se pusieran en marcha. Había que conseguir interesar no sólo a los trabajadores sino a todos los que sufrían la extrema penuria en aquel tiempo, con el fin de despertar a las “clases gobernantes”, dedicadas a dilucidar sobre problemas que ellas consideran fundamentales pero que, en realidad, nada afectaban a los intereses del país. Había que conseguir un radical cambio de conducta. No se trataba, como apuntaba El Socialista, de plantear medidas, sino de declarar la gravedad del problema y de exigir a quienes tenían responsabilidades que se aplicasen en encontrar remedios. Este propósito tenía que ver con la constatación que hacía el periódico obrero de la atonía general del pueblo español, además de la miseria que padecía. Si se conseguía la movilización a buen seguro que las autoridades actuarían, por la amenaza revolucionaria de un futuro. Es, por lo tanto, nos parece interesante destacar este asunto sobre la movilización, además de plantear el grave problema que padecían los trabajadores, en nuestro estudio.

La Comisión encargada de llevar a cabo el acuerdo de la Agrupación Socialista Madrileña tomó varias resoluciones para poner en marcha la campaña. En primer lugar, se consideraba que todas las comisiones encargadas de la organización de actos debían estar exclusivamente formadas por obreros que reconocieran como necesaria la acción política, es decir, no se quería a anarquistas. En segundo lugar, había que dirigir una circular a todas las organizaciones obreras para informarlas del acuerdo e invitar a que organizasen actos, especialmente mítines. Una vez terminados éstos, y esta era la tercera resolución adoptada, y que podrían celebrarse hasta el 20 de diciembre, la Comisión central, en nombre de todas las colectividades obreras que hubieran organizado los mismos, debía presentar una reclamación a las Cortes y al Gobierno. En función de las respuestas que ambas instituciones diesen se procedería a organizar una manifestación en cada localidad el mismo día. En futuros trabajos seguiremos estudiando esta campaña.

Hemos trabajado con los números 974, 975 y 977 de El Socialista, del mes de noviembre de 1904.

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