El Tercer Estado
El tercer estado o estado llano era el estamento más numeroso y heterogéneo, ya que incluía a la mayoría de la población, con grupos sociales muy dispares en riqueza y ocupaciones. Solamente les unía la carencia de privilegios.
El campesinado era el sector más numeroso dentro de este estamento y heterogéneo, además, en su propia composición. Dentro de los campesinos había pequeños propietarios de tierra, arrendatarios, ganaderos, jornaleros y los siervos adscritos a la tierra, muy numerosos en la Europa del Este, viviendo en peores condiciones que los campesinos de la Europa occidental.
La burguesía era un grupo muy activo en las ciudades, aunque mucho menos numeroso que el campesinado. Formaba un conjunto heterogéneo también. Dentro de la burguesía se podrían diferenciar la burguesía comercial y financiera, enriquecida con el capitalismo comercial internacional, especialmente en la Europa occidental; una burguesía de extracción rural, que arrendaba tierras; la burguesía de las profesiones liberales (abogados, juristas, médicos y funcionarios) y la burguesía artesanal, formada por los maestros de los gremios. La burguesía fue adquiriendo un gran protagonismo social durante el siglo XVIII no por su número sino por su intensa actividad económica, ideológica y política. Fue el grupo donde calaron las ideas ilustradas de cambios y reformas. Esas ideas y su poder económico motivaron que comenzara a querer disfrutar de los mismos derechos que los privilegiados, con el fin de poder acceder a los cargos y funciones que les impedían los privilegios estamentales. Por ello, en nombre de la libertad y de la igualdad, la burguesía fue deslizándose hacia la revolución para derribar el Antiguo Régimen.
Por último, dentro del tercer estado se encontraría una amplia gama de grupos dependientes (criados, esclavos) y de marginados y pobres, carentes de morada estable.