Ambrosía
La ambrosía, en realidad, no es un alimento real, sino el nombre que se le dio a la comida y bebida de los dioses.
Para Homero era un manjar, mientras que para Safo era una bebida. Sabemos que Venus empleó ambrosía para curar las heridas de Eneas y Apolo se sirvió de ella para embalsamar a Sarpedón, con la intención de que el cadáver no se corrompiera. Su nombre en griego significa inmortalidad, aunque algún autor interpreta que quería decir más «fragante», con un origen semítico, y derivando del ámbar, que en el Oriente se consideraba que tenía propiedades milagrosas. Pero hay más interpretaciones, y se vincularía a la miel, y hasta al aceite.
La ambrosía aparecería para nombrar a los manjares en las tenidas del banquete de las Novicias masonas del Rito del Soberano Capítulo Metropolitano de las Damas Escocesas de Francia.