El templo masónico
Es el lugar donde trabajan los masones, siendo réplica o imagen del Cosmos, un reflejo divino, sin olvidar que todo masón tiene su templo interior.
El templo masónico tiene unas dimensiones que se organizan y surgen desde un punto central, creando todo un sistema de coordenadas que forman una cruz de tres dimensiones, una cruz de la denominada «geometría sagrada». En el centro del templo se sitúa el ara o altar con las Tres Grandes Luces. En el templo masónico son fundamental los puntos cardinales, el Oriente, el Occidente, el Mediodía y el Septentrión, y en cada parte se sitúan los masones. El Oriente es la parte fundamental donde está el Venerable Maestro acompañado por el Secretario y el Orador, mientras que en Occidente se sitúa el Primer Vigilante, instructor de los compañeros y a Mediodía estaría el Segundo Vigilante, encargado de los aprendices.
En todo caso, cada Rito incorpora distintos elementos simbólicos con distribuciones propias, sin olvidar que el templo cambia en función del grado en el que se trabaje.