Las luces

Historia

Las luces son los materiales que alumbran la logia, y varían en función del rito y el grado en el que se trabaje masónicamente. En el Rito Escocés Antiguo y Aceptado hay tres luces inanimadas y tres luces personales. Las inanimadas son el libro sagrado, la escuadra y el compás, es decir, las Tres Grandes Luces de la logia. Cuando se estudian y se emplean el masón va iluminado el camino que le lleva al conocimiento.

 

Las personales son el Venerable Maestro y los dos Vigilantes. Son las Tres Pequeñas Luces de la logia, ocupando, respectivamente, el Oriente, el Occidente y el Mediodía. Representan las tres cualidades funda mentales para el desarrollo de los trabajos, simbolizados por las tres columnas: sabiduría, fuerza y belleza. Por su parte, el Delta luminoso debe brillar en Oriente por encima del Venerable, y es el símbolo del primer principio, la verdadera luz. Por eso el Delta se ilumina cuando se invoca al Gran Arquitecto del Universo y se apaga en la clausura de los trabajos. A ambos lados están el sol y la luna, las dos luminarias visibles, representando la luz intelectual y la luz material.

Pero también está la luz eterna, la que junto al altar o ara permanece encendida desde que el templo se consagra. Es el símbolo de la conjunción del espacio y el tiempo sacralizados en el templo. De ella se toma la llama que sirve para iluminar el resto de iluminarias. Con ello se expresa la transmisión espiritual de los masones que fueron los que en su día consagraron el templo, tomando dicha luz de otro templo. Los masones son muy cuidadosos, como hemos visto en la Cadena de Unión, con los lazos que les unen entre ellos no solo en el presente sino también con los hermanos del pasado, además de con los que vengan en el futuro.

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