La Oficina socialista de Reclamaciones y Propaganda de Alicante

Historia

Los socialistas alicantinos pusieron en marcha en los años veinte una organización, que queremos recordar, aunque sea brevemente en esta pieza; se trata de la Oficina de Reclamaciones y Propaganda dedica a rendir servicio a las organizaciones obreras vinculadas a la UGT y al Partido Socialista en la provincia de Alicante.

 

La Oficina estaba a cargo de Ángel Martínez, Rafael Sierra y Juan Sánchez Marín tres capitales socialistas de Alicante. Sin ser exhaustivos, recordaremos que Ángel Martínez (1870-1948) fue un obrero tabaquero que terminó instalándose en Alicante, y uno de los más destacados socialistas de la ciudad, presidiendo su Agrupación y estando en la constitución de la Federación Socialista Valenciana, además de impulsar el semanario El Mundo Obrero. Fue presidente de la Oficina que aquí estudiamos, y llegó a ser concejal del Ayuntamiento de Alicante por las elecciones de abril de 1931. Por su parte, Rafael Sierra Bernabéu fue un zapatero, muy activo en el sindicalismo alicantino, masón y hasta vicepresidente de la Federación Socialista de Levante. También fue concejal en 1931. Por fin, el contable Juan P. Sánchez Marín desarrolló una intensísima labor sindical y socialista, terminado sus días en el exilio.

¿Qué trabajo realizaba esta organización?

En primer lugar, se dedicaba a crear nuevas organizaciones de trabajadores o a reorganizarlas donde fuera posible. Facilitaba a sus miembros toda clase de instrucciones y conocimientos legales para constituir Sociedades Obreras y Agrupaciones Socialistas, es decir, era una oficina asesora e impulsora de las organizaciones de signo socialista en la provincia de Alicante. Además, ponía a disposición de sus miembros el material necesario como documentos, impresos, libros de actas, reglamentos, etc..

También se encargaba de gestionar en el Gobierno Civil la constitución legal de las Sociedades y Agrupaciones.

Al parecer, la Oficina, hacia finales de los años veinte, estaba dando muchos y buenos frutos en beneficio de los trabajadores alicantinos porque se ahorraban tiempo y dinero con su trabajo asesor y de gestoría. No debemos olvidar que los trabajadores perdían días de trabajo, con el consiguiente salario, si tenían que trasladarse a la capital de la provincia para hacer todos los trámites necesarios.

El Socialista valoró mucho esta Oficina en sus páginas, y animó a que se creasen más.

Hemos consultado el número 5708 de El Socialista de 21 de mayo de 1927 y el Diccionario Biográfico del Socialismo Español.

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