Legislación sobre trabajo infantil en Bélgica a fines del siglo XIX

Historia

Publicamos un resumen de las disposiciones legales sobre el trabajo infantil en Bélgica a fines del siglo XIX, con el fin de seguir aportando materiales para el conocimiento de esta realidad, tan frecuente entre las dos primeras Revoluciones Industriales en Occidente.

 

En Bélgica estaba prohibido taxativamente que entrasen a trabajar niños menores de doce años. Los chicos entre los doce y los dieciséis años, y las chicas desde la primera edad hasta los veinticinco podían trabajar, pero tenían una regulación horaria y semanal distinta a la de los adultos. Podían trabajar seis días a la semana y doce horas diarias. Esa protección solamente comprendía los siguientes sectores (así pues, imaginamos que en el resto de sectores no había protección alguna):

-Minas, canteras y arsenales.

-Manufacturas y fábricas.

-Establecimientos clasificados como peligrosos, insalubres o incómodos, así como aquellos en que se realice el trabajo con auxilio de calderas de vapor o de cualquier motor mecánico.

-Puertos, desembarcaderos y estaciones.

-Transportes terrestres, fluviales y marítimos.

Emplear a menores de doce años estaba castigado con multas de 26 a 100 francos para el patrono, y de 1 a 25 francos para los padres o tutores de los niños. En caso de reincidencia la multa se doblaba. Los obstáculos que se pudieran poner al trabajo de la inspección de trabajo se castigaban con una multa de 26 a 100 francos, doblándose en caso de primera reincidencia, y agravándose aún más si había reincidencias posteriores.

Hemos trabajado con el número 752 de 3 de agosto de 1900 de El Socialista. En la hemeroteca de El Obrero el lector interesado encontrará distintos trabajos sobre esta materia.

Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido