El Oriente
El Oriente es la dirección por donde nace el Sol, es decir, de donde proviene la luz, aspecto fundamental para la masonería. Se puede considerar, además, la oposición entre Oriente y Occidente, al representar los pensamientos opuestos de conservación y progreso.
El Oriente es parte fundamental del templo masónico, por encima del resto sobre una gradería de tres escalones, y con balaustrada. Es la imagen del punto de donde sale el sol, y según el escocismo el lugar donde se encontraba el Sanctasanctórum del Templo de Salomón. Allí estaría el Venerable Maestro en su trono y con dosel, el orador y el secretario.
El Oriente Eterno aparece en masonería en relación con su concepto de la muerte, que no significaría el aniquilamiento o desaparición completa del ser humano. Los masones al fallecer pasarían, por lo tanto, al Oriente Eterno. Dada esa concepción de la muerte, ese pase expresaría la idea de que es preciso morir para renacer, en este caso en una nueva vida, o en un nivel distinto. En todo caso, el concepto de muerte ya aparece en la iniciación, donde se muere para renacer. El Oriente Eterno es el más allá, el mundo de los muertos, que pasarían a componer la «Logia Eterna». En ocasiones esta denominación del Oriente Eterno se da para designar el registro que una logia llevaría de sus hermanos fallecidos.