Un análisis socialista de los liberales españoles en 1915

Historia

En octubre de 1915, faltando unos dos meses para que los liberales regresasen al poder de la mano de Romanones, que sustituyó al conservador Eduardo Dato al frente del Gobierno, El Socialista publicó un artículo donde se realizaba un análisis de los liberales españoles, y sus maniobras políticas.

Aunque el PSOE siempre fue muy beligerante contra Antonio Maura, los conservadores, en general, y particularmente contra los mauristas, sus críticas hacia el Partido Liberal no se quedaron muy lejos, especialmente, en su momento, hacia José Canalejas. Los socialistas diferenciaban unos de los otros. Aunque estos partidos dinásticos eran los pilares que sostenían un sistema político que estaba en crisis y que había que derribar, eran conscientes de las diferencias entre las ideas conservadoras de las que eran más “progresivas”, en el vocabulario político del momento. Pero el problema de los liberales, a juicio del PSOE, era que traicionaban muchos de sus principios, como se había puesto de manifiesto con la Ley de Jurisdicciones o que cerraban Casas del Pueblo como hizo Canalejas, además de criticar el concepto anticlerical que defendían frente al propuesto por el socialismo, de raíz más económica que únicamente vinculado a la cuestión de la libertad de conciencia. Los conservadores, en cambio, al menos, serían más consecuentes con sus planteamientos, eran unos enemigos claros por sus ideas y por sus procedimientos expeditivos de represión del movimiento obrero. Creemos que sería interesante ahondar en el estudio de los planteamientos socialistas sobre ambas formaciones, especialmente en el reinado de Alfonso XIII. Por el momento analicemos el artículo citado que, por otro lado, plantea una interpretación del sistema político español de la Restauración desde la perspectiva socialista.

El artículo comenzaba con la siguiente pregunta: “¿hay partido liberal en España?”. Parecía que no si se comparaba con otros partidos en otras Monarquías. En primer lugar, estaba el caso inglés, donde, en ocasiones, estando el Partido Liberal en el poder el país había gozado de la situación política más avanzada del mundo, mucho más que en la República de los Estados Unidos, considerada en el texto como un feudo del capitalismo.

En otros países donde la política era “más sincera y honrada” que en España se habían establecido sistemas políticos con conservadores, proclives a la defensa de la tradición, clericales y retrógrados, junto con liberales, defensores del progreso democrático, y socialistas, defensores de la política de clase. El sistema en España, en cambio, estaría compuesto de otra manera. En primer lugar, se encontrarían los tradicionalistas (jaimistas, clericales y una parte de los conservadores), luego estarían los conservadores, defensores del régimen monárquico, después los republicanos y, por fin, los socialistas. En este análisis, por lo tanto, los socialistas incluían a los liberales con los segundos, los conservadores, porque consideraban que una política liberal en España debía combatir el régimen político existente, porque era retrógrado, refractario a la “vida moderna”, y no, realmente liberal, en clara alusión a la Monarquía de Alfonso XIII, que se quería emparentar con la fernandina. Así pues, los republicanos españoles estarían ocupando el puesto que tenían los liberales en otros lugares. Aquellos serían los únicos que harían una política liberal contra la Monarquía.

Hemos consultado el número 2330 de El Socialista.

Etiquetado como :
Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido