Las cartillas o el control de los obreros en la Francia revolucionaria y napoleónica
Publicado en Historia
Como es sabido, la Ley Le Chapelier de 1791 consagró la prohibición de asociarse para los trabajadores y patronos dentro de la filosofía del liberalismo económico que triunfó en la Revolución francesa. Los contratos laborales debían establecerse entre individuos, es decir, el patrón y el trabajador, y en donde se fijaría el jornal a recibir. Era obligación del obrero mantener el acuerdo que había hecho con quien le ocupaba. En todo caso, la disposición, sin entrar en dictaminar cuál era el salario razonable, sí reconocía que debería ser algo más elevado al que se recibía en ese momento, pero nada más.