El Estado unitario

Política

En teoría política se habla de Estado unitario donde solamente existe una fuente de autoridad sobre todo el territorio. Habría una Administración central y luego una territorial. La territorial puede ser dependiente claramente de la central, es decir, esta segunda estaría formada por funcionarios que harían cumplir las decisiones tomadas en el centro, aunque también es cierto que existiría una parte de esa Administración que puede ser elegida por los ciudadanos, como los Ayuntamientos. Habría Estados unitarios que son democracias y otros que son dictaduras. Y hay repúblicas y monarquías.

 

Pero luego existe una tipología sobre los Estados unitarios. En primer lugar, estarían los del centralismo más puro, que no es muy frecuente porque solamente la extensión geográfica impide que exista una única administración central que tome todas las decisiones. En realidad, el modelo se da en los microestados, como el Vaticano o Mónaco. Pero es más común el Estado unitario desconcentrado. Se trata de traspasar el ejercicio de una competencia, y hasta de su titularidad. Ese traspaso lo haría la Administración central en una territorial, que es jerárquicamente dependiente. Es un traspaso, por lo tanto, en sentido descendente.

En Europa el modelo más claro de Estado unitario es Francia, aunque no sea de centralismo puro. Como monarquía los Estados unitarios que podemos presentar en nuestro continente serían muchos, como las monarquías nórdicas o la de los Países Bajos. En cambio, Bélgica es una monarquía federal. La monarquía del Reino Unido es, realmente, un Estado unitario descentralizado, dada la existencia de órganos legislativos propios en Escocia, Gales e Irlanda del Norte.

España sería un Estado unitario, pero intensamente desconcentrado o descentralizado. Pensemos que, aunque se hable de que casi vivimos en un Estado federal, las autonomías son jerárquicamente inferiores al Estado central, algo no propio de un sistema federal.