Los excluidos del seguro de desempleo en Europa a mediados de los veinte

Historia

La Federación Sindical Internacional fue una organización de organizaciones obreras que estuvo en funcionamiento entre 1901 y 1945. En su origen se consideró como la parte sindical de la Segunda Internacional, según el doble modelo de lucha del socialismo, en lo económico-social a través de los sindicatos, y en lo político con los partidos políticos. Después de la Gran Guerra vivió la crisis del socialismo y del surgimiento del comunismo, que organizó la Profintern o Internacional Sindical Roja, en relación con la Tercera Internacional.

 

En 1924, la Federación Sindical Internacional, también conocida como la Internacional de Ámsterdam, pasó una encuesta a las organizaciones sindicales de cada país para conocer cómo era el seguro de desempleo, o como era conocido entonces, seguro contra el paro forzoso.

En este artículo estudiamos la contestación a la pregunta de si existían profesiones que estuviera excluidas absoluta o temporalmente de este seguro.

En Alemania estaba excluida una parte de los trabajadores de la tierra, los que tenían un contrato por menos de un año y los trabajadores del mar, aunque, al parecer, se estaba tratando ya para que éstos últimos sí disfrutaran de la ayuda. En todo caso, al parecer, el resto de los excluidos sí tenían algún tipo de socorro, “en caso de necesidad”. Los trabajadores a domicilio estaban excluidos de las ayudas de los fondos del seguro en Bélgica. Por su parte en los vecinos Países Bajos los seguros locales solamente se aplicaban a los obreros que trabajaban en las empresas amenazadas de crisis, aunque, en la práctica no había obreros excluidos en ningún sector. En Checoslovaquia los obreros temporeros eran excluidos de las ayudas a los parados. Pero el Gobierno había legislado por decreto a favor de los obreros de la construcción, que en el curso del período de trabajo tenían derecho a cuatro semanas de paro. Además, el Ministerio de Previsión Social podía conceder ayudas a los patronos que no quisieran despedir a sus obreros y les pagasen un salario. En estos casos, el Estado daba del 70 al 90% de la asistencia a los parados, y el resto a los patronos. Pero este sistema, al parecer, estaba muy limitado. El Ministerio de Previsión Social estaba autorizado cuando las ocasiones de trabajo aumentaban o los precios de los artículos de primera necesidad disminuían a suprimir estas ayudas. En Yugoslavia los refugiados de otros países recibían ayudas si eran de origen esloveno y se encontraban en el país en calidad de refugiados políticos, y también los demás si los ciudadanos yugoeslavos lo recibían recíprocamente en sus países respectivos.

Hemos consultado el número 4938 de 4 de diciembre de 1924 de El Socialista.

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