Léopold de Swaef en el socialismo belga

Historia

Léopold de Swaef nació en Gante en 1890, hijo de un obrero de dicha ciudad, que había participado en la fundación, junto con el destacado socialista Edward Anseele, del periódico socialista Vooruit. De Swaef tuvo que compaginar sus estudios con el trabajo. En Bruselas ejerció el oficio de cincelador y perteneció al sindicato del ramo. El completo dominio de las dos lenguas belgas, es decir, el francés y el flamenco, le hicieron ser admitido como traductor en la oficina del Consejo General del Partido Obrero Belga en el año 1913, cuyo secretario era Vandersmissesn.

 

Al estallar la Gran Guerra, colaboró en un pequeño periódico clandestino que los socialistas belgas publicaban. Debemos recordar que Bélgica fue ocupada por los alemanes. Entró en la oficina de Legislación social, y para completar su formación siguió los cursos del Instituto Solvay, alcanzando un primer premio. En realidad, se trataba de una especie de congresos o conferencias de carácter científico que se celebraban desde 1911, y que reunieron a verdaderas personalidades científicas de la época. Deben su nombre al mecenazgo de Ernest Solvay, químico e industrial belga. Las conferencias o congresos versaban de física y química. En el primer congreso, por ejemplo, celebrado en noviembre de 1911, el tema principal fue la Radiación, interviniendo un joven Einstein y Marie Curie, entre una pléyade de sabios. El segundo congreso de 1913 trató sobre la estructura de la materia. Desde entonces, se han celebrado hasta el siglo XXI.

Nada más comenzar el año 1920 entró en el fundamental periódico Le Peuple, donde se especializó en la información parlamentaria y del movimiento obrero. En 1924, cuando la prensa socialista de acuerdo con la Federación bruselense, creó el periódico flamenco Het Volksblad, fue nombrado director del mismo, estando al frente de la publicación hasta 1929 cuando el periódico se fusionó con la Volksgazet de Amberes. En ese momento regresó a Le Peuple. De Swaef falleció en mayo de 1930, es decir, muy joven aún, aunque desarrolló una intensa labor en el ámbito de la prensa socialista belga.

Algunos datos han sido consultados en la necrológica que El Socialista publicó, firmada por J. Van Roosbroeck, su corresponsal en Bruselas, insertada en el número 6645 de 27 de mayo de 1930.

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