Las reclamaciones de los pintores vallisoletanos a la patronal (1923)

Historia

En este breve apunte nos acercamos a las reclamaciones que la Sociedad General de Obreros Pintores “El Lazo” de Valladolid realizó a la patronal en la primavera de 1923, y que nos interesan para seguir profundizando en las necesidades de los trabajadores, además de conocer la realidad laboral y salarial de esta época histórica.

 

La asamblea general extraordinaria de dicha Sociedad aprobó por unanimidad presentar unas bases a la patronal, reservándose las resoluciones a tomar en función de la actitud o respuesta de la misma.

En primer lugar, se consideraba que todo pintor que llevara seis años de oficio y tuviera ya veinticuatro años de edad debería cobrar como jornal mínimo la cantidad de nueve pesetas diarias.

Los que comenzaran en el oficio, después de cumplir los requisitos que marcaba la Ley del Trabajo, deberían empezar cobrando una peseta diaria durante el primer año, debiéndose aumentar el salario a partir de ese momento con 0’25 pesetas cada tres meses, hasta cumplir los veinte años, y desde esa fecha hasta los veinticuatro se le debía aumentar cada año 0’75 pesetas hasta completar el jornal mínimo de las nueve pesetas.

Cuando un patrono tuviera que mandar hacer trabajos fuera de la capital tendría que pagar un aumento en función del kilometraje. Así de uno a cuatro kilómetros, ese aumento sería 1’50 pesetas sobre el jornal diario, y de cuatro kilómetros en adelante, se le debía abonar al trabajador el viaje y la manutención.

En cuarto lugar, la jornada laboral debía ser de cuarenta y ocho horas semanales. La única fiesta reconocida debía ser la del primero de mayo, quedando el patrono en libertad para elegir la fiesta que creyese más conveniente.

Todo accidentado en el trabajo debería percibir el jornal íntegro durante su convalecencia.

Por fin, cuando un patrono tuviera necesidad de despedir a un obrero tendría que avisarle con ocho días de antelación, mismo plazo que debía cumplir el trabajador en caso de tener que ausentarse.

Hemos trabajado con el número 4470 de El Socialista, del día 7 de junio de 1923.

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