La legislación británica y el trabajo a domicilio antes de la Gran Guerra

Historia

Los británicos pusieron fin al denominado “sweating system”, o “sistema del sudar a tanto la pieza”, o trabajo a destajo, propio del trabajo a domicilio, para cuatro corporaciones u oficios unos años antes de la Primera Guerra Mundial.

 

En 1908 el diputado Mr. Foulmins presentó en este sentido un proyecto de ley en los Comunes, pasando sin oposición su primera y segunda lectura. En 1909 se convirtió en ley, y el primero de enero de 1910 entró en vigor. Los oficios en los que se terminó esta práctica laboral fueron los que más lo padecían, esto es, la confección, en general, para hombres, el cartonaje, el tul y bordados y las cadenas de acero. El espíritu era ampliar la prohibición a otros oficios y grupos de oficio. Al parecer, hacia 1913 los fumistas y latoneros lo estaban solicitando. La ley no fijaba un salario mínimo, limitándose a establecer unos Consejos de oficio o arte, compuestos a partes iguales de obreros y patronos, con funcionarios del Ministerio de Trabajo. En los oficios “femeninos” las mujeres estaban representadas obligatoriamente. Los Consejos fijaban el salario mínimo, así para el trabajo por piezas como para el trabajo por horas. Vigilaban todo lo relacionado con los salarios. Los fabricantes tenían que comunicar la lista exacta, por categorías, de todos sus salarios. Los inspectores nombrados por los Consejos podían exigir las informaciones que necesitasen a los manufactureros y fabricantes. En todo caso, los salarios mínimos fijados por los Consejos no podían ser inferiores a la tasa mínima. Se estableció, por lo demás, un baremo de multas.

Al parecer, la ley se había aplicado mejor en algunos sectores, como el de las obreras y obreros de cadenetas de acero, y después en los otros. La última industria donde se había aplicado había sido la de la confección de ropa de hombre, a partir de febrero de 1913. Al parecer, la ley había sido un éxito con aumentos de salarios en todos los sectores.

Esta información se publicó en L’Humanité en un artículo firmado por Marcelo Mauss, para poner como ejemplo el caso británico frente a la situación de explotación que se padecía en Francia en vísperas de la Gran Guerra. El Socialista español se hizo eco de este trabajo en el número 1585, es decir, del 25 de septiembre de 1913.

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