La perseverancia como motor para las conquistas sociales

Historia

Evaristo Bozas Urrutia (1886-1929) fue un periodista y escritor vasco, que en 1903 marchó a Argentina donde fundó el Diario del Pueblo, apoyando al Partido Radical. Después se trasladó a Montevideo, y allí fue redactor-jefe de El Diario Español. Fue uno de los fundadores de la Sociedad de Confraternidad Vasca Euskal Herria de la capital uruguaya, además de crear su periódico. En 1921 regresó al País Vasco, colaborando en distintas publicaciones. Fue asesinado. En El Obrero hemos estudiado un artículo suyo el movimiento obrero chileno, que publicó Vida Socialista en enero de 1912. Pues bien, ahora regresamos a la misma publicación con un trabajo suyo sobre la perseverancia en relación con las conquistas sociales. Creemos que lo planteado no tiene ni tiempo ni lugar.

 

Bozas Urrutia era categórico en la defensa de la perseverancia, ya que el “secreto de la victoria” estaba encerrado en esta palabra: “perseverar”. Esta característica era fundamental para triunfar, pero no aplicada a un éxito particular o personal, sino en relación con las reivindicaciones sociales.

En su artículo hacía un llamamiento para que todos colaborasen en el “gran movimiento social que hoy surge en todo el mundo”. Entonces, cuando todos los obreros hubieran contribuido para esta obra entonces se podrían cambiar las cosas haciendo desaparecer la violencia para que en su lugar reinase la justicia, y el bienestar común fuera un hecho y no una quimera.

En el bienestar común al que se aspiraba no había nada de paradójico ni utópico. Todo dependía de la perseverancia en la obra de regeneración social.

Recordaba que en el pasado los problemas y circunstancias que tuvieron que padecer los primeros precursores de la libertad habían sido enormes. Luchar para reformar aquella vieja y corrompida sociedad era algo que excedía las fuerzas humanas, pero con todo ello no faltaron figuras como Vanini, Giordano Bruno y tantos otros que empezaron a demoler el viejo edificio político y social, y gracias a ello en el presente se disfrutan de mejoras que ellos ni siquiera habían soñado.

Por eso tocaba seguir desplegando energías para la conquista de derechos, usurpados por los capitalistas, aunque las conquistas no redundasen en beneficios inmediatos sino para el futuro, al igual que habían hecho los antepasados en esta lucha.

No se podía prescindir del trabajo para la mejora social, ya fuera en el periodismo, en la tribuna política, en el taller o por cualquier otro medio, siempre buscando cambiar el sistema económico, y compadeciéndose de los que sufrían. Y de ahí, la importancia de perseverar. Como vemos, todo un canto contra la rendición, y contra la apatía en favor del trabajo por el cambio social, del cambio del estado de las cosas, de buscar alternativas y formas donde aminorar las diferencias y las injusticias.

Bozas escribió en 1912, pero, como decíamos, al principio, esto es de siempre, al menos para algunos y algunas, entre los que nos encontramos.

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