La crisis de la industria del encaje en tiempos de Miguel Primo de Rivera

Historia

La industria del encaje, que ocupaba a miles de mujeres, especialmente en Almagro, pero también en Galicia, en la zona de Carballo y Corcubión principalmente, entró en una fuerte crisis entre 1926 y 1927, concluyendo su época dorada. El sustento de muchas familias corrió peligro porque el mercado se hundió. El problema procedía de la revalorización de la peseta en ese momento, por lo que el producto salía muy caro para el mercado sudamericano, el principal hacia donde iban destinados los encajes de bolillos españoles. Aportamos un primer apunte sobre el problema que afectó principalmente a mujeres trabajadoras, pero indirectamente a miles de familias manchegas y gallegas, porque dependían para su sustento de este trabajo.

En el diario El Sol se insertó una noticia de El Pueblo Manchego, al respecto de lo que ocurría en Almagro a la altura de abril de 1927, tratando sobre la causa ya mencionada de la crisis exportadora, en una producción que rendía unos tres millones de pesetas anuales. También apuntaba otra causa de la crisis, el aumento de la competencia francesa, belga, alemana e italiana. Recordemos que esa competencia había desaparecido con la Gran Guerra, pero eso ya había pasado hacía casi diez años. El sistema productivo se había desarrollado mucho en Almagro, con ramificaciones en otras localidades cercanas, y estaba orientado, principalmente, hacia la exportación. En este sentido, habría que destacar que la entidad que había centralizado la producción se encargaba de promocionar los productos a través del servicio consular español en América. Ya se había acumulado un stock en la Sociedad de Almagro por valor de medio millón de pesetas. Era una clara amenaza para las encajeras (punteras) de toda La Mancha. El periódico manchego pedía una solución ante esta grave situación y porque podía poner en el paro a unas mil trabajadoras. Al parecer, el gobierno había arbitrado recientemente medidas para las industrias textiles que se habían visto afectadas por la revalorización de la moneda española, y por eso se pedía que se estableciesen en Almagro.

Sabemos que la encajeras y las regiones donde residían y trabajaban reclamaron a las autoridades soluciones, sin respuestas adecuadas, como denunciaba El Socialista en su número de 19 mayo de 1927, periódico por el que hemos sabido la importancia que había tenido hasta entonces el encaje español en Brasil.

Las encajeras de Almagro quedaron finalmente en paro forzoso, como explicaba el 8 de junio de ese año el diario ABC. La Cámara de Comercio pidió al Gobierno que concediese primas de exportación por un año, única medida que se veía como posible para evitar el paro que afectaría a miles de familias.

Hemos consultado la hemeroteca del ABC y El Socialista, así como la Hemeroteca Nacional para el caso de El Sol. Sobre el encaje gallego existe un trabajo de Rafael Lema sobre el encaje de la ría de Camariñas, en AG Adiante Galicia, que podemos consultar en la red.

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