El homenaje a Francesc Layret en 1933

Historia

Francesc Layret i Foix fue un destacado abogado y político nacionalista catalán, protagonista indiscutible en la historia de las formaciones políticas catalanistas de las dos primeras décadas del siglo XX. Layret fue amigo de Companys, al que conoció estudiando en la adolescencia. Layret después estudiaría Derecho y Filosofía y Letras en la Universidad de Barcelona.

En 1902, con 22 años, estuvo en la creación del Ateneo Enciclopédico Popular, al que llegaría a presidir unos años después. Se trataba de una asociación creada por intelectuales inquietos por la cultura de la clase obrera, consiguiendo reunir en el proyecto a personalidades muy destacadas como socios, siendo muy activo hasta que fue clausurado por el franquismo. Layret también estaría en la Associació Escolar Republicana.

En 1905 entraría ya de lleno en la política cuando ingresó en la Unión Republicana, proyecto creado por un viejo Nicolás Salmerón y por Alejandro Lerroux dos años antes. La Unión pretendía unir las distintas tendencias republicanas, y tuvo un evidente peso en la política española y catalana, aunque terminaría fracasando. Layret salió elegido concejal por el Ayuntamiento de Barcelona en el seno de sus filas. En esta responsabilidad dejaría impronta porque consiguió que el consistorio dedicara parte de su presupuesto para escuelas municipales que enseñasen en catalán.

Layret fue uno de los miembros de la UR que participaría en la Solidaritat Catalana, para luego crear, junto con disidentes progresistas de la Lliga Regionalista, en 1906 el Centre Nacionalista Republicá, que dio un tinte más liberal al nacionalismo clásico conservador del catalanismo, defendiendo el establecimiento de una república democrática. Esta formación terminaría fusionándose con otras en la Unión Federal Nacionalista Republicana. Por fin, estaría en 1917 en la creación del Partit Republicá Catalá, cuyo órgano de expresión era La Lucha, en cuya fundación también había participado en el año anterior. Esta formación política aglutinaba a varias formaciones y políticos ya destacados como Companys. El objetivo era aunar republicanismo con nacionalismo. Layret sería elegido diputado a Cortes en 1919.

Al año siguiente, en plena vorágine represora en Barcelona, y liderada por Martínez Anido, encontraría la muerte cuando salía de casa para interesarse por Lluís Companys, Salvador Seguí y Martí Barrera, que habían sido detenidos y encarcelados. Fue abatido a tiros el 30 de noviembre por pistoleros del Sindicato Libre. Este hecho provocó una enorme reacción por parte de la opinión pública.

El 22 de junio de 1933 por la tarde tuvo lugar un acto de homenaje a Layret en el Parlament de Catalunya, bajo la presidencia de Casanovas.

El diputado Cerezo propuso que la Generalitat contribuyese al recuerdo de Layret. Cerezo era miembro de la Comisión de Hacienda, y defendió en un dictamen que se aportasen 25.000 pesetas para la suscripción abierta para el monumento que había que levantar en Barcelona y la institución que se iba a crear con el fin de honrar su memoria. Durán i Ventosa, de la Lliga, realizó un encendido elogio del político, como un “adversario noble y leal”, pero que no votaría el dictamen porque eso supondría glorificar unos ideales que no compartía. Comorera, por los socialistas catalanes, se adhirió al homenaje, glosando la vida de Layret, interesándose más que por el monumento por la institución. En ese mismo sentido se pronunció Lloret por Acció Catalana.

Intervino Pi i Sunyer con un discurso para resaltar la unanimidad de la Cámara en el aprecio a Layret, recordando también a otra víctima, Salvador Seguí. Al parecer, en la rectificación de Durán i Ventosa hubo un cierto alboroto, aunque no se reflejó en acta. En todo caso, el dictamen presentado fue aprobado por 34 votos frente a 14.

Hemos consultado el número 7607 de El Socialista. Sobre Layret existe un libro muy antiguo de 1942, publicado en Argentina de Francisco Madrid que narra el último día de la vida de nuestro protagonista. También podemos consultar la Gran Enciclopèdia Catalana, su ficha del Congreso de los Diputados (diputado por Sabadell), y el artículo en Sàpiens que le dedicó Andreu Martin en el número 110 del año 2011. El complejo mundo organizativo del nacionalismo catalán puede ser abordado en el libro de Albert Balcells, Breve historia del nacionalismo catalán, en la edición de Alianza de 2003.

El monumento a Layret se inauguró en la primavera de 1936 en la plaza de Goya, obra de Frederic Marés, por el presidente Companys, y el alcalde de Barcelona Carles Pi i Sunyer. La dictadura franquista lo retiró, para volver a su lugar en 1977.

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