Los socialistas de Mataró contra Lerroux en 1911

Historia

La Agrupación Socialista y las Juventudes de Mataró arremetieron en febrero de 1911 contra Lerroux. Conocida es la dificultosa relación que tuvieron los socialistas con el Partido Radical desde su fundación hasta el estallido de la Guerra Civil, solamente atemperada, en parte, en el inicio de la Conjunción Republicano-Socialista, y en el momento inicial también de la Segunda República, pero por muy poco tiempo. En Cataluña la relación era aún peor porque había que competir por un espacio social y electoral muy disputado.

En los inicios del año 1911 los socialistas de Mataró publicaron un escrito, que distribuyeron por la localidad, y que Madrid publicó en El Socialista en el que se aludía al mitin que Alejandro Lerroux había protagonizado en dicha localidad el 11 de febrero de dicho año. Al parecer, había manifestado en el mismo que quería incorporar el programa socialista a su Partido, pero no el de signo “obrerista”, sino el del “socialismo humano”, es decir, sin alusiones a la lucha de clases, calificada por el orador como “bárbara”. Ante este hecho, los Comités de la Agrupación Socialista y de las Juventudes le invitaron a Lerroux a un mitin de controversia, un tipo de actos muy común desde fines del siglo XIX y durante los primeros decenios del siglo XX, organizados para que defensores de ideas distintas generaran un debate, siendo muy comunes entre socialistas, anarquistas y republicanos. Pero Lerroux no aceptó el envite aludiendo a sus muchas ocupaciones, especialmente por la próxima apertura de las Cortes.

Ante esta negativa los socialistas arremetieron contra Lerroux con uno de los argumentos más empleados para criticarle, acusándole de que cambiaba fácilmente de postura, ya que no se atrevía a explicar lo que había manifestado en un mitin para poder seguir sosteniendo el equívoco ante la opinión pública. Lerroux presentaba distintas caras en función del lugar. Era “gubernamental” en las Cortes, conservador en la Sociedad Burguesa “El Sitio” de Bilbao, y demagogo en la Casa del Pueblo de Barcelona. Además, recordaban los tiempos en los fiaba el triunfo de su causa a la violencia y la destrucción, para luego “cortar y rajar” programas, apropiándose de lo que le interesaba, aunque no se atrevía a entrar en controversia pública con obreros.

Pero la protesta también se refería a cómo consideraban los socialistas que habían sido tratados por los radicales en una entrevista que una Comisión de los primeros tuvo con Lerroux. Culpaban al Comité radical de haber dispuesto la reunión en un café, un ambiente propicio al insulto y al desarrollo de formas no adecuadas.

También querían expresar públicamente que no era cierto que la razón por la que Lerroux se había negado a participar en el mitin de controversia se debía a que había puesto la condición de que el contrincante tenía que ser Pablo Iglesias, pero, al parecer, nada de eso había dicho el líder radical, limitándose a dejar en manos del Comité radical para que éste resolviese, negándose a dar explicaciones sobre la conflictiva entrevista del café.

Hemos consultado el número 1303 de El Socialista. Sobre el Partido Radical podemos acudir al trabajo de Townson, Nigel (2002). La República que no pudo ser. La política de centro en España (1931-1936), Madrid.

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