Los socialistas franceses y europeos y la proclamación de la Segunda República en España

Historia

En el Congreso de los socialistas franceses de Tours (Trianon-Park) de mayo de 1931 dedicó bastante tiempo a celebrar la proclamación de la República en España. Los socialistas españoles se hicieron eco de este hecho a través de la crónica de Antonio Fabra i Ribas, asistente al mismo.

En la primera sesión del Congreso se votó por unanimidad un saludo a la República de España. En los discursos de los intervinientes, especialmente en el de Blum, se aludió a la llegada de la República y a la contribución a ese nacimiento de la clase obrera organizada (UGT y PSOE). Pero no sólo los oradores franceses se hicieron eco del hecho histórico, también los invitados de la Internacional Socialista. En este sentido, se destacó Louis De Brouckere (1870-1951), veterano socialista belga, defensor del pacifismo y del desarme a partir del fin de la Gran Guerra. Por su parte, en la misma línea estuvieron Crispien, delegado alemán, Compton por el laborismo, Oudergeest, a la sazón presidente del Partido Socialista holandés y exsecretario de la Internacional Sindical, y el italiano Pietro Nenni, que tanta vinculación tuviera con España en la guerra civil:

«Mientras Nenni pronunciaba su discurso, entró en el salón el delegado del Partido Socialista Español. Fué un minuto particularmente emocionante el que puso frente a frente al representante de la Italia oprimida y el representante de la España democrática y socialista. El salón estalló en bravos como comprendiendo perfectamente bien, toda, el sentido de este contraste bajo la égida del Partido Socialista Francés. El público reclamó que la orquesta saludara al representante del Partido español tocando "La Internacional".»

Antonio Fabra i Ribas manifestó su emoción en su crónica, publicada en El Socialista, cuando Ziromsky tomó la palabra, y todo el Congreso se puso en pie aclamando a la República y al PSOE. Algo parecido ocurrió en el banquete celebrado en el gran salón del Hôtel de Ville, presidido por Morin, diputado y alcalde de Tours. El tercer gran acto donde también se homenajeó a la República fue el mitin en el Teatro Municipal, con oradores tan destacado como Léon Blum y Paul Faure, entre otros.

El socialista catalán recibió todo tipo de muestras de cariño de militantes de la SFIO, preguntándole por la situación española. La prensa socialista francesa se hizo eco a raíz del Congreso de lo que pasaba en España. En ese sentido Le Réveil, órgano de la Federación Socialista de Indre-et-Loire, publicó un artículo de León Martinet, titulado “¿A dónde va España?”, donde, siempre según Fabra, se explicaba la génesis de la República, y se atacaba a los “agentes provocadores monárquicos”, a las adhesiones, calificadas de hipócritas, así como a los comunistas. Pero a Fabra lo que le interesaba de ese texto era el análisis que el articulista realizaba sobre los peligros que podía correr el nuevo régimen, aludiendo a lo que había pasado en Francia después de la Comuna:

«Entre tanto, mientras espera las próximas elecciones, que el pueblo español reflexione sobre nuestra, historia. Ente le enseñará que no debe confiar los destinos de su joven República a republicanos de última hora, a los resellados, coma Thiers lo fué en Francia, los cuales sólo se preocupan de salvar las situaciones y las fortunas adquiridas de buena o mala manera. En España, como en los demás países, el pueblo es, y más precisamente el proletariado, el mejor sostén de la República”.

En esa misma línea recordaba que el destacado y veterano socialista holandés, Jan de Roode, redactor de Het Volk de Ámsterdam, que había conocido a Pablo Iglesias, y que tenía trato con Largo Caballero, había pedido a la UGT y al PSOE que publicaran frecuentes comunicados en varios idiomas destinados a la prensa obrera socialista europea:

«No es posible -me decía De Roode con tono conmovido- que dejemos insultar y combatir villanamente a esta República española que honra a la democracia general y a la clase obrera en particular, porque han sido dos nuestros, los nuestros -repetía, golpeándose el pecho- los que más han contribuido a su triunfo con el convencimiento, la fe y la pasión que todos siempre hemos reconocido en los militantes españoles.»

Por fin, Fabra informaba que muchos socialistas europeos querían venir a España en el verano de 1931 para conocer de primera mano la experiencia española, por lo que rogaba que se les acogiese de la mejor manera.

Hemos trabajado con el número 6960 de El Socialista. Sobre Fabra i Ribas, uno de los socialistas españoles más internacionales, podemos acudir al Diccionario Biográfico del Socialismo Español, donde, además, se incluye bibliografía sobre su figura.

Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido