Libertad y democracia, con Roma Rubies

Política

En tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera y en el primero de mayo de 1929, Antonio Roma Rubies hizo unas reflexiones en las páginas de El Socialista sobre la defensa de la democracia y la libertad que, como veremos, pueden interesarnos hoy en día en una España diferente.

 

Antes de nada, ofrecemos unas notas sobre quién fue nuestro protagonista. Roma Rubies fue un catedrático y filólogo leridano, que terminó recalando por destino en Andalucía, primero en Huelva, y luego en Jerez de la Frontera, donde fue catedrático de su Instituto. Fue concejal y diputado provincial dentro de las filas republicanas, aunque en 1920 ingresaría en la Agrupación socialista de esta localidad. En las elecciones de abril de 1931 sería elegido diputado por el PSOE. En la guerra civil fue asiduo colaborador en la prensa obrera y socialista. Al acabar la guerra sería detenido en Valencia, sufriendo la cárcel. Para poder sobrevivir cuando fue puesto en libertad dio clases particulares, falleciendo en 1967.

Roma Rubies quería dejar claro que sentía una clara cercanía o simpatía hacia quienes defendían la necesidad de afianzar las libertades de asociación, reunión, culto, expresión, así como por los que abogaban por la intervención del ciudadano en los asuntos públicos a través del sufragio universal, y eso, aunque en otras cuestiones de gran trascendencia le separasen diferencias esenciales en el plano ideológico. Claro, eso lo decía en un momento en el que en España no había libertades porque imperaba la Dictadura de Primo, pero, ¿y ahora ante el auge de la extrema derecha dentro y fuera de nuestro país, y con una evidente fuerza en las instituciones representativas y hasta en algún ejecutivo, no podemos pensar lo mismo que nuestro catedrático catalán afincado en Jerez?, es decir, ¿sentir cercanía hacia los que lejos de nuestras ideas también defienden las libertades y la democracia frente a quienes desean limitarlas?

Fíjese, amable lector, que Roma Rubies decía, a continuación, que, ante el momento histórico en el que él vivía, cuando se imponía una “reacción espantosa por todos los elementos retardatarios”, se hacía necesaria la conjunción de todas las fuerzas liberales y democráticas, conservando cada una su personalidad y programa. Esta especie de conjunción o concertación sería para ejercer una acción común en defensa de los derechos de la ciudadanía. Volviendo a nuestro presente, ¿no podía ser adaptable este deseo de nuestro autor ante lo que estamos viendo y ya padeciendo?, ¿la derecha española actual estaría por la labor? Otra vez un material del pasado muy útil para el presente.

Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido