Preocupados por Argentina

Política

Lamentablemente, en España, a pesar de tener tantos lazos de todo tipo con Argentina, y de ser el país con el que más doble ciudadanía se comparte en el mundo, no se sabe mucho de su realidad política, económica y social. Es cierto que la presencia argentina en los medios de comunicación españoles es muy regular y periódica, pero, en realidad se desconoce la estructura del sistema de partidos, por ejemplo, y cuesta buscar similitudes, semejanzas y diferencias entre las formaciones políticas argentinas y las españolas. Las elecciones presidenciales se han seguido, efectivamente, pero las tensiones internas políticas españolas, sin olvidar la presión mediática procedente de las noticias del conflicto en el Próximo Oriente y en Ucrania, han dejado la realidad argentina en un segundo plano. Y eso es un error, especialmente en este tema porque tiene mucha importancia, ya que, los resultados tienen que ver con lo que va a ser Argentina los próximos años, y nos incumbe a todos, en América, y en Europa, y, claro está, en España.

 

Pero el objetivo de este apunte de opinión no es poner el énfasis en este desconocimiento y en la necesidad de que España preste más atención a Argentina, sino plantear una serie de reflexiones desde este lado del Océano Atlántico sobre los resultados electorales con la victoria de Javier Milei.

Y no podemos esconder nuestra preocupación, partiendo del hecho de que debe respetarse el veredicto de las urnas, algo que, por cierto, suele cuestionarse desde los más diversos populismos ultraconservadores, como hemos visto en los Estados Unidos, en Brasil, en la propia España y hace unos días, previos en los comicios en Argentina, por quien hoy ha ganado.

Pero respetar un principio casi sagrado de la democracia no es obstáculo para insistir en la preocupación sobre el futuro inmediato.

Solamente, planteamos unos interrogantes que se nos ocurren, en este momento, y sin llegar a hacer todavía análisis profundos, sobre ese futuro argentino:

¿Qué va ocurrir con el estado del bienestar (sanidad, educación, pensiones), por muy precario que sea en Argentina?, ¿aumentará más la brecha de la desigualdad y se dispararán los índices de pobreza?

¿Qué ocurrirá con el conjunto de los derechos de tipo individual y colectivo?

¿Qué ocurrirá con los derechos lgtb?

¿Qué tipo de debate político se va desarrollar en un país cada día más tensionado, como hemos visto en estas semanas?, ¿no estamos asistiendo a una degeneración del debate a través del insulto, la descalificación del adversario, y con planteamientos simplistas, presentados como soluciones para problemas complejos?

¿Qué pasará con la cultura, ese bien tan preciado en un país tan amante de la misma?

¿Y la memoria histórica?, ¿viviremos un revisionismo sobre la dictadura, justificando sus intensas y profundas violaciones de los derechos humanos?, ¿se podrá seguir reivindicando a los desaparecidos y buscando los nietos secuestrados?

¿Qué papel jugará Argentina en el continente americano, lleno de problemas y de retos?, ¿y su relación con Brasil y Chile, gobernados desde otra perspectiva política, harto diferente?, ¿y con México?

¿Y la relación de Argentina con España?

No podemos dejar de sentir, insistimos, una honda preocupación.

Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido