Existe históricamente una cierta afinidad entre al anarquismo y la masonería, seguramente, porque el primero supone un fenómeno ideológico y social de una evidente heterodoxia, y podía entender mejor la propia heterodoxia de la organización masónica, mucho más que el socialismo que contraponía el concepto de fraternidad obrera, fruto de la conciencia de clase, a la fraternidad universal defendida por la Masonería. Enric Olive Serret es defensor de esta tesis de acercamiento de las heterodoxias, acentuado por las propias crisis del anarquismo, fruto de la persecución, pero también de los intensos debates ideológicos internos favorecidos por la carencia de direcciones muy rígidas. Así interpreta el historiador catalán la relación evidente entre ambos universos en el siglo XIX en Cataluña donde tanto el anarquismo como la masonería tuvieron un evidente desarrollo.