Los sastres obreros alemanes por la regulación de su trabajo en 1901

Historia

El trabajo a domicilio, especialmente en el ramo textil, siempre fue una preocupación del movimiento obrero porque llevaba una carga de explotación mayor que el trabajo realizado en talleres y fábricas, sin regulación de la jornada laboral, salarios más bajos, y menor nivel de sindicación. Es un asunto al que hemos dedicado mucha atención para el caso femenino español, pero también nos hemos acercado a la situación en Alemania, a través de un conflicto acontecido en octubre de 1900, es decir, casi un año antes de la regulación que aquí reseñamos.

 

La reivindicación fundamental en 1900 giraba en torno a que la reglamentación existente para el trabajo en las fábricas se extendiese a la producción en el “domicilio obrero”, que los niños no tomasen parte en este trabajo sino a partir de una determinada edad, y que los adolescentes y mujeres no pudieran trabajar al día más que un número limitado de horas, ya que la jornada laboral en casa era siempre mucho mayor que en talleres y fábricas.

Al parecer, los sastres alemanes iban más allá de estas reivindicaciones, que podríamos calificar de clásicas del movimiento obrero. Pedían que el trabajo de sastrería dejara de hacerse en casa, y que mediante una ley se obligase a que se realizase en fábricas, para evitar los inconvenientes y abusos que se practicaban. Los socialistas españoles veían muy interesante esta propuesta porque debía extenderse a otro tipo de producciones que se realizaban en el domicilio obrero.

La industria dentro de casa no solamente era perniciosa por la larga jornada que debían soportar los niños y adolescentes, como hemos expresado, sino por otras razones tan importantes como ésta. La primera de ellas tenía que ver con las condiciones higiénicas, ya que la vivienda obrera se transformaba en taller. Y no olvidemos que muchas viviendas eran muy pequeñas, con una sola habitación. Pues bien, sabemos que en 1901 el Sindicato de Obreros Sastres Alemanes iba a entregar al Reichstag un documento que iba en la línea de lo que hemos expuesto:

-Que se prohibiera a los patronos dar trabajo a los obreros para su domicilio al salir del taller. Los patronos debían de ponerse directamente en relación con los obreros que trabajasen a domicilio. Las ventas hechas por éstos quedarían prohibidas.

-Separación de los lugares destinados a talleres de aquellos que servían de vivienda, lo mismo en las casas de los patronos que en las de los obreros, debiendo tener las empleadas para el trabajo una cabida de 15 metros cúbicos de aire por persona.

-Aplicación a la industria a domicilio de la legislación de descanso dominical, protección del trabajo de los niños y las mujeres y la de los inspectores del trabajo de éstas.

-Extensión al trabajo a domicilio y a las mujeres de las leyes del seguro obrero.

-El Estado y los Municipios no debían contratar los trabajos de costura y similares mas que con la condición expresa de que se habrán de realizar en talleres sometidos a la inspección de trabajo y a la legislación obrera.

Hemos consultado el número 812 de El Socialista, de 27 de septiembre de 1901, y nuestro trabajo, publicado en El Obrero, “Sobre el trabajo a domicilio y el movimiento obrero a propósito del caso alemán en 1900” (octubre de 2020).

 
What do you want to do ?
New mail
Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido