Una visión sobre las directivas de las Sociedades Obreras (1927)

Historia

Atentos al estudio del movimiento obrero de signo socialista aportamos una visión desde Galicia en 1927 sobre cómo debían ser las directivas de las Sociedades Obreras para evitar su decaimiento. No nos interesa tanto la crítica que el autor de estas observaciones hiciera sobre casos concretos, como su visión del papel de los líderes obreros.

 

Estamos hablando de José Francés, del que no hemos encontrado referencias en el Diccionario Biográfico del Socialismo Español, pero que debía ser el corresponsal a fines de los años veinte de El Socialista en Porriño (Pontevedra).

Francés explicaba, en el verano de 1927, la situación del movimiento obrero organizado en Porriño, donde existía una Federación local de trabajadores, que incluía la Sociedad de Obreros Canteros, la Sociedad de Carpinteros y la Sociedad de Profesiones Varias. Las Sociedades pertenecían a la UGT, pero solamente la de Canteros estaba plenamente activa, cumpliendo todos los deberes propios de las organizaciones que estaban en el Sindicato. Francés se preguntaba por qué las otras dos Sociedades no hacían lo mismo.

La causa, para el corresponsal, estaba en los componentes de las Juntas Directivas, por su falta de actividad, porque no daban valor a los acuerdos de las juntas generales y porque no se preocupaban de mejorar la suerte de los asociados.

Nuestro protagonista abogaba por directivos con “más despierto el espíritu de asociación”, y que cumplieran con sus deberes para con los organismos obreros nacionales a los que pertenecían. De esa manera las Sociedades que dirigían ganarían en “fuerza moral y material”. Pero, además, con esas capacidades harían una labor pedagógica con los asociados, al mostrarles que la vida era una mutua relación de deberes y derechos. No bastaba con reclamar estos últimos. Si solamente se hacía esto se carecía de autoridad para obtener los beneficios de los mismos.

Los asociados tenían que obligar a que sus directivas cumpliesen con los acuerdos tomados, y si aún así no se conseguía nada, en el caso concreto que aquí nos ocupa, era tarea de la Federación local tomar cartas en el asunto.

En conclusión, para Francés, como vemos, el papel de los líderes era fundamental para la vida de las Sociedades Obreras.

Hemos consultado el número 5780 de El Socialista, de 18 de agosto de 1927.

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