Volney Conde-Pelayo y el marxismo en España (II)

Historia

Una vez que Conde-Pelayo expuso en la columna de El Socialista (era el prólogo de su libro, realmente) la bibliografía sobre el marxismo en España, se pasó a explicar algunas cuestiones relativas a lo que había pretendido con su libro Artículos marxistas: vida y teorías de Marx.

 

Reconocía que un libro, por muy extenso que fuera, no podía ofrecer en sus páginas nada más que una pequeña parte de las ideas contenidas en las obras de un pensador. Por eso el libro se concretaba a exponer las principales teorías marxistas. El libro no era rico en documentación biográfica y crítica, era tan solo una recopilación de artículos publicados en prensa española y extranjera, siendo una recopilación incompleta de lo que Volney había publicado. Al parecer, no le había sido posible recoger todo lo que había publicado de Marx en periódicos y revistas, además de que algunos de sus escritos estaban sin traducir al español y se encontraban desperdigados en la prensa extranjera.

Volney afirmaba que al realizar la exposición de las teorías marxistas había procurado emplear la propia terminología de Marx, ampliando algunas veces su sentido con ejemplos no citados por el propio Marx con el fin de hacer más comprensible su pensamiento. Creía que todavía había puntos del marxismo que no habían sido divulgados ni tan siquiera por marxistas extranjeros. Esos puntos, nos avisaba, estarían tratados en varios de sus artículos.

Pero también había un segundo objetivo con la publicación, la de refutar los ataques de los adversarios de Marx, ya que, en muchos casos habían desfigurado las afirmaciones del pensador.

La importancia de Marx como hombre de acción y como teórico podría comprenderse leyendo las numerosas biografías que se habían realizado en casi todos los países europeos y americanos, pero suponía, en su opinión, una tarea ímproba. En este sentido, hizo un repaso exhaustivo sobre dichas biografías entre fines del siglo XIX y la época en la que escribía, un poco como prueba de lo que afirmaba, demostrando, una vez más, un complemento conocimiento bibliográfico.

Afirmaba, además, que no todos los biógrafos de Marx eran marxistas. Muchos negaban sus teorías, pero también era cierto que muy pocos no reconocían que era un gran investigador y un profundo pensador y filósofo, llegando a ser considerado por algunos como un economista superior a Adam Smith y David Ricardo. Volney reconocía que la lectura de las obras de Marx había sido una fuente de conocimientos completamente nueva, y que había hallado motivos suficientes para ser marxista.

El autor del libro confesaba que su obra no había sido resultado de un plan concebido de antemano, sino que había imperado el deseo de agrupar en un tomo artículos periodísticos en que estaban explicadas y defendidas las ideas de Marx. Había considerado la necesidad de una obra de ese género en España, cuando el marxismo tenía entre los profesores, y las clases media y alta verdaderos enemigos, aunque algunos lleguen a denominarse “socialistas evolucionistas”. Es más, muchos trabajadores, opinaba, defendían teorías de lucha que eran marxistas, aunque ellos mismos lo ignorasen. Así pues, este libro estaba hecho para los trabajadores especialmente. Le importaban muy poco las otras clases. Quería que los oprimidos supieran aprovechar en su propia defensa las enseñanzas de Marx, “tan abundantes en doctrina, tan ricas en hechos”.

Véase la parte primera en El Obrero, y el número 6476 de El Socialista.

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