A propósito de la influencia socialista con Ricardo Oyuelos

Historia

¿Qué queremos decir con “influencia socialista”? Pretendemos reflexionar sobre esta cuestión ayudándonos del abogado Ricardo Oyuelos Pérez (1865-1932) gracias a una conferencia que impartió en el Centro madrileño de Sociedades Obreras en noviembre de 1902 (todavía no se había inaugurado la Casa del Pueblo de la calle del Piamonte), con el sugestivo título de “La influencia socialista”. Pero antes el amable lector me permitirá ofrecerle algunos datos sobre quién fue Oyuelos, además de abogado. Fue miembro de la Agrupación Socialista Madrileña entre ambos siglos, escribió en la prensa obrera, fue, como abogado, miembro del Instituto de Reformas Sociales y del Ministerio de Trabajo. Trabajó con Osorio Gallardo, y terminó colaborando en la Dictadura de Primo de Rivera en la implantación de la organización corporativa con los Comités Paritarios.

 

Oyuelos planteaba que los ideales de la sociedad habían cambiado con la llegada del socialismo, especialmente con Marx que había establecido una base científica de la que carecían los socialistas anteriores, los utópicos. Los trabajadores demandaban cada vez con más energía sus reivindicaciones, que calificaba de justas, y los gobiernos trataban de buscar, y planteaba que, de forma inútil, armonizar esas aspiraciones con los derechos tradicionales de la “clase dominante”. Esta afirmación de Oyuelos podía ser propia del socialismo de la época, pero no tanto de él o, por lo menos de su etapa posterior, como lo demostraría con su colaboración en la puesta en marcha de los Comités Paritarios, especie de organización que intentaba armonizar los intereses empresariales con los obreros. En todo caso, afirmaba, la política, concebida como el arte de gobernar, estaba modificando sus reglas.

En el ámbito religioso la influencia socialista también se dejaba sentir, ya que relegaba esta cuestión a un lugar secundario, que sería el que le correspondería, siempre según su opinión.

La crítica socialista, por lo demás, estaba consiguiendo hacer desaparecer la ciencia de la “economía burguesa”, una especie de religión del capital con dogmas indiscutibles y leyes inmutables. Pero ahora otras ciencias estaban en auge, como la sociología que, aludiendo a Ferri, nuestro autor hablaba de que necesariamente tenía que ser socialista. Pues bien, también el derecho sentía la fuerza del socialismo. Frente al derecho patrimonial en favor de la clase patronal, estaba avanzando otro derecho que regularía la vida de los trabajadores, es decir, había nacido un “derecho para los pobres”.

Hemos trabajado con el número 872 del 21 de noviembre de 1902 de El Socialista.

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