Medidas éticas del socialismo argentino en 1923

Historia

El socialismo argentino tomó unas medidas de signo ético en 1923, y que podríamos calificar como de una especie de precedente de código ético político para los representantes y afiliados del Partido Socialista. Cien años después nos hacemos eco de las mismas.

 

El Partido Socialista Argentino acordó que sus representantes en el Congreso Nacional, en las legislaturas provinciales y en los municipios no deberían tener relación profesional ni pecuniaria con empresas o empresarios que tuvieran o gestionaran contratos, concesiones o franquicias del Estado o de los municipios, salvo la de pagar por el uso personal de servicios públicos.

Los afiliados al Partido Socialista, por su parte, que tuvieran relaciones profesionales o pecuniarias con esos empresarios y empresas debían abstenerse de intervenir en forma alguna en la gestión de éstos ante las autoridades nacionales, provinciales o municipales ni en sus relaciones o conflictos con el personal que empleen.

Por fin, los profesionales afiliados al Partido Socialista que por sus funciones fueran solicitados a intervenir en la defensa o representación profesional de funcionarios públicos procesados, acusados o denunciados, solamente podrían hacerlo cuando hubiera obtenido para ello la autorización del Comité Ejecutivo Nacional.

Los socialistas españoles valoraban mucho estas medidas, a las que calificaron de austeridad política, porque constituían un ejemplo de cómo los trabajadores podían observar que los representantes socialistas en todas partes cumplían con sus deberes en relación con sus ideas. También se aludía que en las excepciones los Partidos Socialistas sabían expulsar de su seno a quien no se comportaba éticamente, aunque se advertía que ni en Argentina ni en España eso pasaba.

Hemos trabajado con el número del 29 de diciembre de El Socialista.

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