La UGT y la apuesta por la educación pública en el Congreso de 1920

Historia

El XIV Congreso de la UGT (1920) tomó acuerdos importantes en materia de educación, sobre la base de que era un derecho, por lo que debía ser pública y gratuita. En este artículo recordamos las resoluciones tomadas, al respecto. Algunas de las propuestas eran semejantes a las que la Escuela Nueva presentó como ponencia en el Congreso del PSOE de 1918 como Bases para un programa de Instrucción pública.

 

En relación con la moción sexta del Comité Nacional de la UGT y de la proposición de la Asociación General de Maestros, teniendo en cuenta, además, las propuestas del Sindicato Metalúrgico de Vizcaya, la Agrupación de Cuenca y los Agricultores de Villena, el XIV Congreso de la UGT aprobó como principio general que la educación era un derecho de todos y cada uno de los hombres al “máximo de educación”. Para ello era había que adoptar las siguientes cuestiones:

  1. Como no debían existir limitaciones económicas y/o sociales todos los centros educativos y en todos los niveles educativos deberían estar abiertos a todos. La enseñanza sería pública y gratuita, y el Estado establecería becas para las personas sin muchos recursos.
  2. La UGT consideraba que debía haber una unidad, continua y progresiva en la educación, sin las barreras que separaban las distintas etapas, para que el alumno de primaria pudiera llegar a la superior sin obstáculos. Esta propuesta se basaba en la idea de que una era la personalidad y una también la función educativa.
  3. Esa unidad no era incompatible con la necesaria introducción de especializaciones que la vida profesional exigía, pero nunca en función de la situación económico-social del alumno.
  4. La UGT apostaba por la necesaria educación manual en todos los niveles educativos como medio para la dignificación del trabajo manual, aunque sin ningún tipo de especialización en los niveles primarios; y esta enseñanza manual sería obligatoria.
  5. Al establecerse la unidad de todos los niveles educativos, se unificaba también el personal educativo, y solamente se establecerían diferencias por la especialidad.
  6. La enseñanza en todos los niveles sería laica.

Pero, además del principio general referido a la educación como un derecho, con la adopción de los seis puntos que hemos comentado, la UGT también consideraba la necesidad de la adopción de medidas de aplicación inmediata en tanto no se pudiera aplicar el cambio, que podemos calificar de radical, expuesto en los puntos anteriores. Así pues, se debían establecer las siguientes cuestiones:

  1. Habría que crear de forma inmediata treinta mil escuelas para que ningún niño de la clase obrera se quedase sin escolarizar. Para abordar este gasto extraordinario se apostaba por una fiscalidad progresiva sobre la renta y el capital.
  2. Las escuelas nuevas, pero también las existentes, debían reunir condiciones adecuadas
  3. Una vez que se contase con el número adecuado de escuelas se establecería la obligatoriedad de la enseñanza.
  4. Para combatir y hacer desaparecer el analfabetismo en la población adulta se establecería la obligatoriedad de la asistencia a la escuela de los adultos analfabetos, restándose las horas de clase de las de la jornada laboral.
  5. A los alumnos que acabasen la etapa primaria se les ofrecerían facilidades para que siguiesen en el sistema educativo. Por eso, en las capitales de provincia y en las grandes poblaciones habría que crear Escuelas técnicas elementales e Institutos de segunda enseñanza. La asistencia de los hijos de padres trabajadores se facilitaría a través de las becas.
  6. En los planes de enseñanza se incluiría la cuestión, ya comentada, de la enseñanza manual, y aquellos tendrían que adaptarse a las condiciones sociales y económicas de cada lugar.
  7. Deberían ponerse en marcha cuantas bibliotecas escolares hicieran falta, así como cursos de conferencias, campos de juego, teatros, audiciones, etc., para que la población pudiera disfrutar de la cultura, es decir, estaríamos hablando del precedente de las Misiones Pedagógicas.
  8. La coeducación se introduciría en todos los niveles educativos.
  9. Cada institución educativa tendría autonomía, pero se planteaba la intervención en la administración de los Sindicatos de técnicos y obreros “en lo que se refiere a la parte profesional y social”.
  10. Habría que atender a la formación del profesorado con cursos de ampliación y visitas a establecimientos pedagógicos extranjeros.
  11. Los maestros quedarían exentos de impartir enseñanza religiosa, aunque, como ya vimos, realmente la educación sería laica.
  12. En este sentido, todo el personal de los centros educativos, pero también de la beneficencia, tendría que ser laico. Esta cuestión es interesante, ya que, en la atención social, y en parte de la educación la Iglesia seguía teniendo una presencia casi abrumadora, lo que, a buen seguro, crearía un problema a la Administración en relación con el personal.
  13. La remuneración de los docentes debía equipararse a la de los demás funcionarios públicos.

Hemos consultado el número 3581 de El Socialista. Nos parece conveniente la consulta del libro de José Luis Martín Ramos, Historia de la UGT (Vol. 2): entre la revolución y el reformismo, 1914-1931, Madrid, 2008.

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