La visión de Nicolás Repetto de las cooperativas de consumo en 1928

Historia

Nicolás Repetto (1871-1965) fue un médico argentino, fundamental protagonista del socialismo de su país. Especialista cirujano y profesor de la Universidad de Buenos Aires, tuvo una vocación temprana por la política, comenzando a participar a finales de los años ochenta del siglo XIX en la Unión Cívica de la Juventud, junto con el que, seguramente, ha sido el socialista más importante de Argentina, el también médico Juan B. Justo. Participaría en la denominada Revolución del Parque de 1890, y con Justo fundaría el Diario del Pueblo. Participó en distintas asociaciones que serían el germen del futuro Partido Socialista, al que se uniría en 1900. Hay que destacar, dado el tema de este artículo, su participación, también con Justo, en la fundación en el año 1905 de la cooperativa “El Hogar Obrero”, de tanta trascendencia económica y social en la Argentina hasta comienzos de los años noventa del pasado siglo.

 

Repetto sería elegido para dirigir el Partido Socialista a la muerte de su compañero Justo. En las elecciones de 1932 estuvo, como candidato a vicepresidente, en la derrotada alianza demoprogresista-socialista. En 1945 integró al Partido en la Unión Democrática, para enfrentarse a Perón en las elecciones del año siguiente. En 1953 sería encarcelado con otros políticos a raíz de un atentado terrorista, aunque sería liberado por orden de Perón. Después del golpe que derrocó a Perón, participó en la Junta Consultiva creada por la dictadura militar. En 1958 estaría en la división que se produjo en el Partido Socialista. Escribió diversos ensayos.

Para el número especial de El Socialista del primero de mayo de 1928, el doctor Repetto remitió un trabajo sobre el cooperativismo de consumo.

El político argentino quería dejar claro la diferencia entre un establecimiento comercial y una cooperativa de consumo. Lo que se pretendía vender en la segunda no representaría un valor de cambio como en el primero, donde el propietario buscaba un beneficio, basado en la diferencia entre lo que le habían costado los productos y el precio que ponía para venderlos.

En una cooperativa de consumo los productos a vender tendrían un valor de uso, para el consumo de los socios de la misma. El comercio se creaba con un fin de lucro o ganancia frente a la cooperativa, que pretendería solamente servir a sus miembros.

Cierto era que las cooperativas de consumo se basaban en el sistema de dividir el capital en acciones, pero no por ello debían ser confundidas con las sociedades anónimas. En estas sociedades los socios o propietarios de acciones buscaban el mayor rendimiento para sus acciones. Al accionista le preocupaba más el alto dividendo de sus acciones que, en realidad si la empresa servía realmente para los fines para los que se había creado. Frente a eso, en una cooperativa de consumo ocurría todo lo contrario. Al socio accionista de la misma no le interesaba tanto el dividendo a conseguir o conseguido como el buen funcionamiento de la cooperativa, mirando desde el punto de vista del consumidor. La ganancia sería secundaria en las cooperativas, ya que lo que interesaría era que pudieran proveer los productos que se necesitaban.

Como fuente hemos empleado el número 5999 de El Socialista, especial del primero de mayo de 1928. Sobre Repetto podemos acudir a la monografía de José Campobassi, Nicolás Repetto, Buenos Aires, Editorial La Vanguardia, 1980, así como al Diccionario biográfico de la izquierda argentina, que dirigió Horacio Tarcus, en 2007, publicado por Emecé en Buenos Aires.

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