La Cooperativa socialista en Madrid en 1921

Historia

Al finalizar el año 1921, la UGT y el PSOE hicieron un balance general de aquel año en las páginas de último número de El Socialista del mes de diciembre. Cien años después recordamos el balance concreto sobre la Cooperativa socialista Madrileña de ese año, y que realizó Laureano Briones, gerente de dicha Cooperativa, un personaje al que nos hemos acercado en alguna ocasión por su importancia en la historia del cooperativismo.

 

Briones consideraba que el balance de la Cooperativa al finalizar el año 1921 era muy satisfactorio, y eso lo probaban las cifras de las ventas, si se comparaba con años anteriores. Briones aportaba unas cifras crecientes a lo largo de los meses del año que finalizaba. Al parecer, en diciembre de ese año el volumen de ventas había alcanzado las 90.000 pesetas frente a las 62.000 de mismo mes del año anterior. Se aventuraban buenos beneficios por este aumento de ventas, pero, también por la disminución de los gastos.

Así pues, la Cooperativa ya había arraigado entre la clase obrera madrileña, pero también en el seno de la clase media. La cuestión del éxito no sólo eran los precios, en una época tan difícil como después de la Gran Guerra, sino, también, por la seriedad del comercio, sin engaños ni adulteraciones, un problema muy habitual en aquella época. Briones aludía como, con motivo de los bonos de comestibles que se expedían en la época de Navidades, hubo señoras que pidieron a la Cooperativa que expendiera también estos bonos porque sabían que no se mermaría ni un ápice el valor de lo que indicaban.

A finales de 1921 la Cooperativa contaba en la capital de España con seis establecimientos de ultramarinos, además del café-restaurante de la Casa del Pueblo. En la sucursal de la calle de Valencia, aparte de la tienda, la Mutualidad Obrera estaba instalando una farmacia. Además, como la sucursal era grande, en el piso principal, que también pertenecía a la Cooperativa, se habían instalado las dependencias de varias sociedades obreras, que no cabían en la Casa del Pueblo, habida cuenta del progreso del movimiento obrero organizado de signo socialista en Madrid.

La Cooperativa Madrileña tenía una estrecha relación con la organización obrera, porque ésta ayudaba a la primera, pero la segunda también a los trabajadores para sostenerles en las huelgas. En ese sentido, Briones destacó el préstamo que realizó a la Sociedad de Marmolistas de 16.000 pesetas. El principal objetivo que quería emprender la dirección de la entidad era reforzar la propaganda entre las sociedades obreras para interesarlas más en la Cooperativa, como un medio considerado fundamental para la “nivelación social”.

Hemos consultado el número del 31 de diciembre de 1921 de El Socialista (4021). Por su parte, en El Obrero tenemos un trabajo sobre Laureano Briones y su labor a favor del cooperativismo y el mutualismo socialistas.

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