Las socialistas suizas en su Conferencia de 1958

Historia

En otro trabajo estudiamos el trabajo de las socialistas suizas en favor del sufragio femenino a finales de los años veinte. Como bien sabemos, se tardaría todavía muchísimo en que las suizas vieran reconocido un derecho cuando en casi todo el mundo se había alcanzado. Pues bien, hoy regresamos con las socialdemócratas de este país del corazón europeo para conocer qué hicieron en su Conferencia Bi-Anual, celebrada entre los días 8 7 9 de septiembre de 1958 en Zúrich.

 

Como es habitual en estas reuniones hubo que dar cuenta del desarrollo del trabajo realizado, interviniendo Mascha Oettli, secretaria del movimiento, Margritt Kissel-Butschy, ex secretaria, y Hedi Lauenberger, presidenta.

El segundo punto, y fundamental, creemos, fue el de la campaña en favor del voto para las mujeres. Emmi Frafre, vicepresidenta, y Mascha Oettli presentaron el plan en relación con el referéndum que iba a tener lugar a principios de 1959. Se decidió que había que emprender una campaña de propaganda en favor de la igualdad de los derechos políticos de las mujeres. Pero las mujeres socialdemócratas suizas tenían más preocupaciones. Se trató sobre el armamento nuclear para el ejército federal suizo, un asunto que estaba en ese momento estudiando el parlamento. Al parecer, el propio Partido Socialdemócrata iba a discutir esta cuestión en octubre en Lucerna en un Congreso Extraordinario.

Pero lo que más nos interesa en este nuevo y breve trabajo es reseñar la resolución que se tomó y que comprometía el trabajo de las socialdemócratas. Se trata de un plan bien detallado y, nos atreveríamos a calificar de exhaustivo, que demostraría el compromiso de estas mujeres socialistas en relación con la emancipación femenina, pero también en favor de la extensión de beneficios sociales para todo el país, y en pro de la paz. Así pues, había que ponerse al trabajo en las siguientes cuestiones:

-Derecho al voto de las mujeres, y derecho a participar en el gobierno del país.

-Reforma de las leyes de matrimonio y de herencia. -Igualdad salarial entre hombres y mujeres.

-Concesión de facilidades a las mujeres para su formación profesional y para la elección de carreras universitarias.

-Protección más eficaz para las mujeres embarazadas y para las jóvenes madres a través del establecimiento de un seguro de maternidad con compensación de salario.

-Reforma del seguro de enfermedad.

-Puesta en marcha del seguro de invalidez.

-Legislación federal de subsidios familiares.

-Adopción de medias para frenar el aumento del coste de la vida, especialmente de los alquileres, debiéndose continuar con el control de las rentas mientras durase la crisis de la vivienda.

-Evitar un nuevo aumento del precio de la leche.

-Impedir modificaciones de la reglamentación relativa al trigo porque repercutían en el consumidor.

-Disminución de las horas de trabajo. Había que implantar la semana de cinco días laborales donde fuera posible, sin disminución salarial.

-Facilitar el empleo, a tiempo incompleto, de las mujeres casadas.

-Apoyar todos los esfuerzos tendentes a establecer una paz duradera.

-Suspensión de los experimentos con “artefactos atómicos”, y aplicación del desarme mediante el control de las armas atómicas, pero también de las convencionales.

Hemos tenido oportunidad de consultar un resumen de esta Conferencia en el número del 6 de noviembre de 1958 de El Socialista. El trabajo aludido al comienzo del artículo se puede revisar en la hemeroteca de El Obrero.

Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido