Lecturas para socialistas (1926)

Historia

El Socialista desarrolló en distintas épocas un papel muy destacado en la promoción de la lectura de obras políticas, sociales y económicas para los militantes y simpatizantes a través de la venta de libros por parte de la Administración del periódico, y que eran anunciados en las páginas del mismo. Es una cuestión que merecería un estudio monográfico.

En el número del 6 de enero de 1926 se trataba de esta cuestión en una columna con el mismo título que este artículo, y que puede aportarnos algunos datos sobre la importancia que siempre dieron los socialistas a la formación de la clase obrera y la propaganda política en la necesidad de formar conciencia de clase. Al parecer, se estaba detectando un aumento de las ventas.

La columna opinaba que la inmensa mayoría de los que adquirían libros o folletos por conducto de El Socialista eran compañeros que buscaban conocer bien las teorías socialistas. El catálogo era amplio para elegir con obras originales y traducciones, y el autor de la columna especulaba sobre la posibilidad de que alguno de los compradores se viese perplejo ante la elección del texto, y si no tenía conocimiento previo de la obra que iba a elegir podía elegir un título que le llamase la atención, aunque no fuera el más adecuado para su gusto. Y aquí estaba, en realidad el objetivo del artículo, hacer recomendaciones de lecturas.

El autor recomendaba dos obras del catálogo de la Librería de El Socialista, y que ya eran muy conocidas, pero debían divulgarse más, tanto porque eran obra de compañeros socialistas, como porque trataban de la transformación económica que el proletariado propugnaba.

La primera obra era de Pablo Iglesias, recientemente fallecido. Se trataba de Propaganda Socialista. La segunda era de un veterano militante: Recuerdos del tiempo viejo de Matías Gómez Latorre. Recordemos que el segundo autor fue uno de los fundadores del PSOE, viviendo toda la Historia del socialismo español hasta el final de la guerra civil.

La obra de Iglesias era una recopilación de artículos donde se exponían los puntos del programa socialista. La de Gómez Latorre también era una recopilación de artículos.

Ambas obras debían estar, siempre según el artículo, en la biblioteca de todo “buen socialista”, alternándose con otros libros de socialistas españoles, aunque se afirmaba, y no deja de ser significativo, que la bibliografía socialista española no era muy extensa.

Hemos consultado el número 5280 de El Socialista.

Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido