El papel del voto femenino en el triunfo laborista de 1929 según el socialismo español

Historia

En esta pieza se analiza la interpretación que el socialismo español realizó del comportamiento del voto femenino en las elecciones británicas de 1929 que supusieron un triunfo laborista.

 

En 1918, las mujeres británicas mayores de 30 años vieron reconocido su derecho al sufragio en el Reino Unido. También consiguieron poder ser elegidas para el Parlamento. Pero no sería hasta el año 1928, es decir, un decenio después, cuando todas las mujeres mayores de edad -21 años- pudieron ejercer su derecho al sufragio, como sus congéneres de sexo masculino. Pues bien, en 1929 se celebraron unas elecciones legislativas que llevaron a la victoria al Partido Laborista.

Fueron elegidas trece diputadas, de las cuales seis ya habían sido diputadas en la legislatura anterior. Tres diputadas eran conservadoras, una liberal (hija de Lloyd George) y nueve serían laboristas, todo un hito en la historia de la participación de la mujer en el socialismo democrático. Las diputadas fueron las siguientes: Jennie Lee, que tenía tan solo 24 años de edad, Susana Lawrence, Ellen Wilkinson, Margaret Bonfield, Cynthia Mosley (hija del conservador Lord Curzon, y esposa del también diputado, luego destacado miembro del fascismo británico, Oswald Mosley), Ethel Bentham, miss Picton Turbuville, Marion Phillips, y Mary Hamilton.

Los socialistas españoles llevaban casi un década siguiendo desde El Socialista la ascendente trayectoria del laborismo británico, insertando noticias, artículos de opinión británicos y españoles y valorando el creciente poder de la formación. Para las elecciones concretas de 1929 desplegaron un gran esfuerzo informativo y especularon sobre la influencia del voto femenino en la victoria laborista, un asunto interesante, dada la polémica que dos años después se vivió en la izquierda española sobre el reconocimiento del derecho al sufragio femenino en el debate constitucional, recién inaugurada la Segunda República, ya que en la interpretación del fenómeno electoral británico aparecen algunos elementos de ese debate, como el de la influencia religiosa en las mujeres. Además, durante la década de los años veinte el socialismo español se acercó de una forma más evidente a la cuestión de la emancipación de la mujer, haciéndose eco del creciente protagonismo del feminismo socialista en Europa.

En El Socialista se incluyó un artículo en el número del día 2 de junio de 1929, titulado “La mujer inglesa y el sufragio universal”. Se trataba de una primera impresión. La columna comenzaba felicitando a las mujeres británicas por su comportamiento electoral, porque habían sabido ejercer sus derechos ciudadanos. Al parecer, se había especulado mucho sobre el sentido del voto femenino en estas primeras elecciones: “¿votarían a los conservadores o a los laboristas? La primera impresión era que habían contribuido al triunfo laborista.

El Socialista elogiaba el sentido de la responsabilidad de la mujer británica en la hora de las elecciones, y se consideraba que su “corazón, sensible a todo dolor” les había hecho comprender el humanismo del laborismo, que era el del socialismo internacional. El artículo aludía a la paz y la solidaridad internacional como aspiraciones del proletariado organizado, y que no podía faltar la aportación de la mujer en estas cuestiones capitales para el socialismo. Se interpretaba su voto como una condena de la guerra, una preocupación constante del socialismo, habida cuenta del fracaso anterior para evitar el estallido de la Gran Guerra. Y las mujeres estarían más dotadas para entender esto por su condición de madres, siempre la interpretación que estamos estudiando. Recordemos que este era un argumento clásico del socialismo en su ataque al belicismo desde el siglo anterior.

Otra de las razones, siempre según el texto del artículo, tenía que ver con la condición de la mujer en los inicios de la crisis laboral. Las crecientes dificultades que padecían los hogares obreros habrían influido en las mujeres a la hora de votar laborista.

Según El Socialista la derecha británica no podía estar satisfecha del sentido mayoritario del voto femenino. Sus miembros no entendían que la mujer, sometida tradicionalmente por la religión, se había decantado por el socialismo. Pero las mujeres obreras y de clase media no tenían más opción que la laborista, unidas a sus maridos e hijos en la “obra de redención de su clase”. Los socialistas españoles valoraban, como tradicionalmente hacían, la cuestión de la conciencia de clase, y la importancia de la democracia como sistema político donde, gracias a la libertad, se formaban las ideas. Recordemos, en este sentido, la época que se vivía en España, en plena Dictadura. La victoria laborista, y la participación de la mujer en las elecciones eran un ejemplo de la importancia de la política para los socialistas españoles. Quienes ponían en duda la eficacia de este instrumento, estaban cuestionando la capacidad del pueblo a la hora de dirigir su destino, en una evidente alusión al anarcosindicalismo.

Por su parte, dos números después en El Socialista, el poeta y miembro de la Agrupación Socialista, Miguel R. Seisdedos, dedicó su columna “Hojas al viento” a la contribución femenina al triunfo del Partido Laborista, a la importancia de la mujer como transformadora de la sociedad, y reflexionó, por fin, sobre el valor del feminismo.

En conclusión, para el PSOE los hombres y las mujeres británicas habían demostrado tener conciencia de sus deberes ciudadanos.

Este sitio utiliza cookies. Al seguir navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.
Más información Entendido