Los trabajadores europeos por la prensa socialista a fines de los años veinte

Historia

Para los socialistas la existencia de la prensa obrera era fundamental porque suponía uno de los principales vehículos de propaganda y pedagogía política y sindical. Por eso, siempre se puso mucho empeño en su sostenimiento, generando no pocos quebraderos de cabeza económicos para los socialistas españoles, especialmente en relación con El Socialista. Costó mucho que se hiciera diario, y costó mucho mantenerlo, aunque se terminó consiguiendo que no desapareciera por causas propias. Y por eso mismo, todo lo que tenía que ver con lo que hacían los partidos hermanos en el extranjero con sus periódicos siempre fue muy seguido porque aportaba ejemplos a imitar.

 

En ese contexto, en octubre de 1928 se publicó en El Socialista una noticia sobre lo que había ocurrido en Holanda en relación con los sindicatos y la prensa socialista.

Al parecer, los Comités Centrales de la Comisión Sindical Holandesa habían establecido un convenio con el Partido Socialista con aprobación de una concesión de un crédito de un millón de florines para ayudar al sostenimiento de la prensa socialista.

El convenio establecía que a partir del próximo primero de enero se debía constituir una sociedad anónima, en la que los periódicos Het Voltk de Ámsterdam, y el Woorwaarts de Rotterdam, así como la librería Onswikkelin de Ámsterdam y la imprenta Vooruitgang de Rotterdam aportarían sus instalaciones, y los Sindicatos el millón de florines como capital social.

Desde la perspectiva española era una decisión que podía contemplarse como enorme, pero los propios socialistas españoles consideraron que no lo era tanto porque se avisaba que los periódicos holandeses tenían que librar una intensa lucha frente a una prensa “burguesa” muy desarrollada y con muchos recursos. Pero los sindicalistas holandeses estaban demostrando que estaban dispuesto a hacer ese sacrificio para dotar a la clase obrera de periódicos potentes. Era una decisión que desde el socialismo español se alababa mucho porque orgánicamente los sindicatos holandeses no tenían vinculación alguna con el Partido Socialista.

La decisión de los obreros holandeses culminaba otros ejemplos. Así había ocurrido también con los tradeunionistas ingleses subvencionando el Daily Herald, así como las organizaciones belgas haciendo lo mismo con la prensa socialista de aquel país. Eran ejemplos, desde la perspectiva socialista española, a imitar por parte de la clase trabajadora. Los obreros europeos estaban comprendiendo la necesidad de defender una prensa de su clase, para la difusión de sus principios y reivindicaciones.

Hemos consultado el número 6131 de El Socialista de 4 de octubre de 1928.

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