El cooperativismo en Belmez en las primeras décadas del siglo XX
En este artículo queremos reseñar la historia del cooperativismo en la localidad cordobesa de Belmez en las primeras décadas del siglo XX.
En este artículo queremos reseñar la historia del cooperativismo en la localidad cordobesa de Belmez en las primeras décadas del siglo XX.
La Revolución de 1848 tuvo en Italia una especial relevancia, dada su situación efervescente tanto desde el punto de vista liberal como desde el nacionalista, dividida en múltiples Estados, con la fuerte presencia austriaca, garante, a su vez, del orden ya muy cuestionado de la Restauración, y con el papa Pío IX, en principio con ideas liberales desde que comenzó su pontificado, pero que terminaría derivando hacia un claro conservadurismo, precisamente a partir de los hechos revolucionarios que le afectaron directamente con la proclamación de la República en Roma. Muchos Estados italianos adoptaron, en la conocida como “primavera de los pueblos” Constituciones liberales, mientras la Lombardía y el Véneto se sublevaban contra el poder austriaco para liberarse de su yugo. El reino de Cerdeña apoyó esta causa antiaustriaca, ocasionando una guerra, que involucró al Gran Ducado de Toscana, y al Reino de las dos Sicilias, en el sur.
Demófilo de Buen (1890-1946) fue un eminente catedrático de Derecho Civil y presidente de Sala del Tribunal Supremo. Aunque no se vinculó a ninguna formación política fue un destacado republicano, y colaboró institucionalmente en la Segunda República, sin dejar su carrera docente, además de asistir como delegado español a las sesiones en Ginebra de la OIT. En el exilo mexicano y panameño realizó una intensa carrera docente, aunque la muerte le sorprendió muy pronto. Dejó una gran obra, siendo además gran maestre del Grande Oriente Español, como bien nos explicó Manuel Según en un documentado artículo en El Obrero. En este mismo medio nosotros publicamos un análisis del propio Demófilo de Buen sobre la vigencia de la Constitución de 1876 en pleno debate sobre el proyecto constitucional de Primo de Rivera. Pero ahora, nos adentramos en su faceta masónica a través de un texto sobre la tolerancia, publicado en el número de septiembre de 1931 del Boletín del Grande Oriente Español, y en relación con el momento histórico que se estaba viviendo, y en el que se estaban produciendo intensas polémicas al calor del debate constitucional.
Hemos estudiado en distintos artículos en este medio de El Obrero el interés desarrollado por destacados intelectuales socialistas en la segunda década del siglo XX sobre las lecturas que podían servir para los militantes socialistas, sobre los libros que podrían formar una especie de biblioteca ideal para la formación y para la constitución o fortalecimiento de la conciencia socialista. Pues bien, los jóvenes socialistas, en la siguiente década, también se sumaron a estas concepciones formativas a través de la bibliografía, como lo demostraría el sorteo de una biblioteca en 1922 con el fin de fomentar la cultura socialista de los jóvenes.
Jean Longuet (1876-1938) fue un político y periodista socialista francés, nieto de Karl Marx. En la primavera de 1930 publicó en Le Populaire de París un artículo, elogiando la capitalidad de Madrid, y para mostrar al público francés la labor del socialismo madrileño. Dicho periódico francés era socialista y Longuet fue su primer director. Cuando L’Humanité se hizo comunista, Le Populaire pasó a ser el órgano de prensa de la SFIO.
En un artículo anterior publicamos la opinión de Largo Caballero sobre la racionalización de la producción en los años veinte. En 1930 impartió una conferencia sobre el mismo tema el médico socialista Torres Fraguas. El tema era considerado por el conferenciante como uno de los más interesantes en aquella época para el movimiento obrero internacional.
En un artículo anterior comentamos la visión pesimista de María de Lluria ante la Conferencia de Desarme Naval de Londres, que se desarrolló entre enero y abril de 1930 frente a la que consideraba la sincera voluntad por el desarme que se estaba viendo en Dinamarca. Pues bien, las mujeres pacifistas de Inglaterra, Estados Unidos, Francia y Japón (no hubo italianas, habida cuenta del régimen fascista imperante) enviaron una representación a la Conferencia para presentar una petición en favor de la paz.
Dinamarca vivió durante el período de entreguerras, y por iniciativa socialista, un debate interno sobre el desarme, seguramente el más interesante de toda Europa. No se llegó al desarme total, pero sí a una disminución importante del presupuesto militar. En este contexto, María de Lluria reflexionó en las páginas de El Socialista, en febrero de 1930 sobre del desarme a propósito del ejemplo danés.
La OIT pidió información a todos los países acerca de la duración de la jornada laboral en las minas a finales de los años veinte. El diputado socialista francés Raurl Eyrard publicó, al respecto un artículo, que en España apareció a primeros de abril de 1930 en El Socialista. La tónica general era la diversidad.
Max Quark, que falleció el 21 de enero de 1930 a la edad de sesenta y nueve años (había nacido en abril 1860), fue un miembro de la Socialdemocracia alemana.
Emiliano M. Aguilera nos ha dejado una enorme colección de artículos en El Socialista sobre arte en los años veinte y treinta que algún día habría que estudiar en su conjunto. Nosotros hemos hecho algunas incursiones, al respecto. Emiliano Martín Aguilera fue un abogado y crítico de literatura y arte, muy activo entre las Juventudes Socialistas, miembro de la Agrupación Socialista Madrileña, colaborador en El Heraldo de Madrid, miembro del Patronato del Museo Municipal de Madrid, y un incansable redactor del periódico socialista. De regreso del exilio se dedicó con fruición a publicar en Editorial Iberia un número considerable de libros de pintores, y estudios introductorios de autores literarios. Aguilera fue un socialista que puso su enorme capacidad de trabajo al servicio de la difusión de la cultura, y que merece un estudio monográfico.
Este trabajo es un comentario a un artículo, aparecido en septiembre de 1932, en El Metalúrgico. Órgano de la Federación Nacional de obreros metalúrgicos y similares de España, y firmado por Enrique de Santiago, ajustador mecánico, miembro del socialismo de Tortosa, redactor de El Socialista, corresponsal en Francia con el conocido pseudónimo “Aimé Floreal”, presidente de la Federación Nacional de Metalúrgicos y vocal de la Comisión Ejecutiva de la UGT, así como candidato socialista a las Cortes, y que en el exilio terminaría en el comunismo, falleciendo en Berlín en 1974.
La República, órgano del Partido Republicano Federal desde febrero de 1884, puesto en marcha por Enrique Pérez de Guzmán, uno de los aristócratas españoles más comprometidos con la causa republicana, y bajo la inspiración de Pi y Margall, hasta que desapareció en el otoño de 1891 por las desavenencias entre el dueño y el destacado político sobre la cuestión de la coalición periodística republicana, denunció en su número del 15 de febrero de 1884 la situación que se vivía en la Administración central del Estado en el Ministerio de Fomento. Debemos recordar, como también se hizo en la denuncia, que se trataba de un Ministerio con multitud de funciones que, muy posteriormente daría paso a varios otros departamentos ministeriales. Desde el 18 de enero de ese año volvían a gobernar los conservadores con Cánovas.
Isidro Escandell (1895-1940), al que nos hemos acercado en más de una ocasión, fue un maestro y destacado periodista socialista valenciano, que llegó a ser diputado, siendo fusilado por el franquismo. En este trabajo estudiamos su visión social del arte a través de un artículo que publicó en el Almanaque de El Socialista de 1931.
La Sociedad de Trabajadores “La Esperanza” solicitó en la primavera de 1930 su ingreso en la Oficina de Reclamaciones y Propaganda Socialista de Madrid con el objetivo de ayudar con su intervención la creación de Sociedades Obreras en los pueblos de la provincia de Segovia, cuyos trabajadores estaban muy necesitados de reformas.
Pablo Iglesias viajó a Portugal a finales del año 1911 por petición del Comité Central de la Federación Socialista del Sur, una estancia que sirvió para hermanar a los dos Partidos Socialistas ibéricos.
El georgismo fue una ideología económica que debe su nombre a la figura de Henry George (1839-1897), y que se basa, a grandes rasgos, en la idea de que los individuos son dueños de lo que pueden crear, es decir, es una teoría respetuosa al cien por cien con la propiedad privada, pero considera que todo lo que puede proporcionar la naturaleza, especialmente, la tierra, debía pertenecer a todos por igual. Como no se trataba de expropiar la tierra se optaba por el establecimiento de un impuesto único sobre los bienes muebles. El destino de la renta obtenida podría ir, según unos autores u otros, a nutrir el presupuesto del Estado, o a la generación de una renta para los ciudadanos. No se trataría de un impuesto sobre la productividad de la tierra, sino sobre el bien natural en sí.
Tradicionalmente, cuando se trata del trabajo infantil desde la época de la Revolución Industrial nos fijamos en el que se realizó en las fábricas, talleres, minas y en el campo, pero también en el mar existieron niños que tuvieron que trabajar duramente. Algunos lo hacían como grumetes o “motiles” en pataches o barcos de vela, que hacían el recorrido costero en el mar Cantábrico, expuestos a muchos peligros, y en ambientes no muy propicios para ellos.
Hace unos años el historiador Manuel Lucena Salmoral en el número 103 de la revista La Aventura de la Historia, que lleva por título: "El silencio español el bicentenario de la abolición del tráfico esclavista inglés". En este artículo queremos hacer algunas reflexiones a propósito del mismo.
La coerción legal con sanciones o multas por no vacunarse no parece que terminara por ser un medio eficaz para conseguir que toda la población decidiera hacerlo contra la viruela a comienzos del siglo XX. Hemos estudiado en otro artículo el Decreto de Maura de 1903 en el que se especificaba claramente que se aplicaría el Código Penal a los que no cumpliesen las disposiciones de la Ley de Sanidad y del propio Decreto. Pues bien, en 1905 el alcalde de Madrid, conde de Mejorada, se lamentaba por la indiferencia que mostraban los vecinos de la capital hacia la vacunación contra la viruela.
Como es sabido, el movimiento obrero socialista defendió la existencia de los Comités Paritarios como un instrumento con el fin de conseguir, negociando patronos y obreros, importantes mejoras concretas para los trabajadores. La UGT se empeñó en promover el establecimiento de Comités Paritarios en los distintos ramos productivos y por toda la geografía española, además de emprender campañas de concienciación obrera, y de denunciar los intentos patronales y de determinados sectores contra los mismos.
La sociedad europea del siglo XIX sufrió cambios profundos, de forma paralela a los que se produjeron en los ámbitos políticos y económicos. La división estamental se sustituyó por una división en clases, basada en una mayor movilidad social. La nobleza perdió su hegemonía social, política y cultural a favor de la burguesía, aunque consiguió adaptarse a la nueva sociedad. Y, por fin, emergieron las clases trabajadoras.
Joaquín Mencos, un habitual en nuestros estudios de los años veinte y principios de los años veinte, como el lector avisado habrá comprobado en la hemeroteca de este medio, publicó el 28 de enero de 1924 un breve, pero contundente artículo en El Socialista con el título de “El clericalismo en la escuela” para denunciar lo que se enseñaba en las escuelas católicas en relación con la caridad frente a la justicia.
A título informativo seguimos aportando normativa histórica para combatir epidemias. En este trabajo insertamos las dadas por el inspector provincial (Madrid) de Sanidad, y que se publicaron en la prensa el primero de enero de 1920, con el fin de evitar la propagación de la fiebre tifoidea.
En este artículo estudiamos el análisis que el socialista catalán Fabra i Ribas realizó a comienzos de 1922 de la Federación Sindical Internacional o Internacional de Ámsterdam.