La polémica municipal en el liberalismo español
La cuestión municipal generó un intensísimo debate durante todo el siglo XIX. Podemos apreciar, a grandes rasgos, la existencia de una corriente autoritaria frente a otra más liberalizadora.
La cuestión municipal generó un intensísimo debate durante todo el siglo XIX. Podemos apreciar, a grandes rasgos, la existencia de una corriente autoritaria frente a otra más liberalizadora.
En los años veinte del siglo XIX el liberalismo portugués comenzó a plantear las reformas conducentes al desmantelamiento de las estructuras socioeconómicas del Antiguo Régimen, especialmente la desamortización eclesiástica y la supresión de los mayorazgos, entre otras. Estas medidas perseguían asentar una nueva estructura económica y beneficiar a la burguesía, y en paralelo a lo que el liberalismo español quiso hacer en el Trienio Liberal.
La depuración de los maestros y maestras por parte del franquismo no comenzó al terminar la contienda, sino que ya desde 1936 se puso en marcha en los territorios donde habían triunfado los rebeldes o que se iban conquistando. El inicio del proceso se da con un Decreto de 8 de noviembre de 1936. En dicha disposición se aludía a que el magisterio había estado dominado durante décadas por ideologías e instituciones disolventes en contra del "genio y la tradición nacional", por lo que se hacía preciso llevar una profunda revisión de todo el personal dedicado a la instrucción pública, extirpando las falsas doctrinas y de raíz.
En alguna ocasión nos hemos referido a los problemas de salud derivados de la Guerra de Marruecos y su repercusión en España, especialmente en 1913, y que el lector interesado puede consultar en la hemeroteca de El Obrero. En este nuevo momento regresamos a esta cuestión en septiembre de 1921, unas semanas después, precisamente del Desastre de Annual, ahora, cuando escribimos, hace cien años.
Hace un tiempo repasamos en El Obrero la historia del derecho de asociación en la España del siglo XIX. Ahora nos acercamos al siglo XX.
La limosna ha tenido una importancia capital en la Historia, especialmente en las Edades Media y Moderna. En este artículo intentaremos acercarnos a su estudio en el mundo católico, aunque de todos es conocida su relevancia en el Islam, ya que es uno de sus pilares.
La situación de los judíos con la llegada de los musulmanes a la península Ibérica mejoró claramente en relación con la que padecían en el reino visigodo, cuestión que debe tenerse en cuenta a la hora de explicar el apoyo que dispensaron a los invasores. Los judíos vieron reconocido el derecho al libre ejercicio de su culto, y conservaron sus comunidades en los lugares donde estaban asentados, destacando su presencia en Córdoba, por ejemplo. Vivían en barrios propios y separados de la población musulmana con sus sinagogas, aunque debían solicitar un permiso para levantarlas, con sus propias leyes y autoridades, como el basi, que representaba a la comunidad judía de un lugar ante las autoridades musulmanas.
En este breve apunte queremos aportar la opinión de la escritora Regina García, a principios de los años treinta, sobre las dificultades para que se desarrollara la afiliación sindical de las mujeres.
La cuestión del trabajo infantil en España comenzó a abordarse claramente en el Sexenio Democrático. A partir de la Revolución de 1868 se empezó a plantear la necesidad de abordar la cuestión social, superando la supuesta neutralidad liberal del Estado. Intentaremos explicar en este artículo lo que hizo en materia legal en en esta intensa etapa de la Historia.
Cuando estudiamos la Liga de los Proscritos aludíamos a Theodor Schuster como uno de sus líderes y más activos miembros. En este nuevo trabajo queremos profundizar en su vida y obra, por su protagonismo en las primeras etapas de la Historia del socialismo, especialmente por la importancia que dio a la ideología en relación con la revolución y el cambio.
El nacimiento de la III República francesa fue en extremo complicado por tres factores: la presencia prusiana en la Francia recién derrotada en Sedán, el estallido de la Comuna en París, y por el poder de las fuerzas políticas monárquicas. A pesar de todo este panorama, al final se consolidó el nuevo régimen. En este artículo estudiamos este intenso período de la historia contemporánea francesa y de cómo se pudo establecer la República.
Fernando de los Ríos Urruti fue elegido diputado en las elecciones celebradas el 28 de junio de 1931 a Cortes Constituyentes por Granada-capital. Fue el candidato que más votos sacó con 17.006 sufragios. Esta circunscripción tenía derecho a tres diputados.
El asunto de quién debía ocupar el trono de España se convirtió en una cuestión internacional que retrasó el período de provisionalidad del Gobierno nacido de la Revolución de 1868 y permitió que, a pesar de los esfuerzos de Prim, creciera más la oposición de republicanos y carlistas. El candidato más idóneo, al parecer, era el hijo de Víctor Manuel II rey de Italia, Amadeo de Saboya. En principio, cumplía todos los requisitos: miembro de una Casa real con tradición liberal, católico y su elección no inquietaba ni a Francia ni a Prusia. Las Cortes le nombraron rey el 16 de noviembre de 1870 por un escaso margen de votos.
La Cámara de Castilla fue un organismo de extraordinaria importancia en el conjunto de la administración central de la Monarquía Hispánica, y que surgió en el Consejo de Castilla, aunque terminó desgajándose del mismo y elevarse al rango de Consejo con el rey Felipe II, que dio unas instrucciones, al respecto.
La Casa del Pueblo de Madrid decidió en el verano de 1913 que su biblioteca fuera circulante, es decir que todos sus socios pudieran llevarse libros a sus casas, fábricas o talleres, para que no solamente disfrutasen ellos de la lectura, sino también sus allegados.
Federico II de Prusia fue un monarca que se destacó en la época del despotismo ilustrado en su versión prusiana.
José Rizal está considerado el padre de la independencia filipina. Rizal nació en la provincia de Laguna en 1861. Sus inquietudes por aprender le hicieron marchar a Manila para estudiar con los jesuitas. Fue un niño casi prodigio, ya que hablaba media docena de dialectos filipinos además del castellano y ya escribía en prosa y en verso.
Rafael Martínez López constituye una figura fundamental en la Historia de la educación en España. Participó en la creación de la Sociedad de Obreros del Ferrocarril del Mediodía en 1899, habiendo ingresado unos años antes en la Agrupación Socialista de Madrid. Pero Rafael Martínez tenía también inquietudes educativas, y se puso a estudiar por libre la carrera de Magisterio. Consiguió el título de maestro de primera enseñanza en 1904. En ese momento pudo combinar sus dos compromisos, el socialista y sindical con el educativo, ya que se puso al servicio de la enseñanza de los obreros en la Escuela Laica de su Sociedad Obrera, para luego fundar en 1905 la Escuela Laica Socialista del Centro Obrero de Madrid, que estaba en la calle de Relatores. Siguió participando activamente en la vida organizativa sindical de los ámbitos ferroviario y educativo. Ganó por oposición en 1918 una plaza de maestro en la Escuela Mixta de la Colonia de la Estación de la localidad madrileña de Torrelodones. Allí trabajó hasta 1937, y allí salió elegido concejal en 1931 y en 1936. Figura clave del Frente Popular en Torrelodones, terminaría la guerra en Valencia colaborando en las Milicias de la Cultura. Al terminar la contienda sufrió una intensa persecución, y aunque se le conmutó la pena de muerte no pudo vivir mucho más, porque murió de frío y hambre en el penal de Ocaña en 1940. En El Obrero hemos estudiado distintas aportaciones suyas sobre la educación. Pero en esta ocasión queremos hacernos eco de su interpretación sobre la ciudadanía, el patriotismo y la cultura a raíz del Desastre de Annual.
En este artículo haremos una breve aproximación al gaullismo, tan importante en la historia contemporánea francesa del pasado siglo. Estudiaremos su origen, características e historia hasta la llegada de Chirac a la presidencia de la República en los años noventa.
En algún trabajo anterior nos hemos hecho eco de la interpretación que los socialistas hacían de la legislación laboral y social. Queremos seguir insistiendo sobre lo mismo. Para ello comentamos una columna aparecida en el verano de 1913 en las páginas de El Socialista, que versa sobre esto.
Volney Conde-Pelayo Urraza (1889-1972) fue hijo del conocido como médico de los pobres de Portugalete. Ganó la plaza de bibliotecario de la Biblioteca Municipal de Bilbao, en cuya Agrupación Socialista ingresaría. En la guerra tuvo responsabilidades en relación con los Archivos, Bibliotecas y Bellas Artes en Euskadi, siendo perseguido y encerrado en distintos campos de concentración al terminar la guerra. Escribió algunas obras, como Artículos marxistas: vida y teorías de Marx (1931). Conde-Pelayo contribuyó con artículos en El Socialista. En uno de ellos opinaba del recientemente aprobado Decreto sobre libertad religiosa en las escuelas, y que hemos comentado en este mismo medio de El Obrero.